VENEZUELA / Al cierre de 2021, el diputado y miembro de la Comisión Delegada de la Asamblea Nacional, Williams Dávila Barrios, ofreció un balance en el aseguró que Maduro no es el presidente demócrata que está normalizando el país, como pretende venderse frente a la comunidad internacional. Destacó al respecto -como uno de los principales logros de la oposición venezolana- el hecho de que la Corte Penal Internacional haya avanzado en la investigación en contra de los crímenes de lesa humanidad que su dictadura ha perpetrado.

«Que los estados miembros de la Corte Penal Internacional hayan sido notificados por parte del Fiscal Karim Khan del juicio, de la investigación contra Nicolás Maduro es producto del esfuerzo de muchos, empezando por la legítima Asamblea Nacional y la presidencia interina que encabeza Juan Guaidó», subrayó el parlamentario.

Además, Dávila subrayó la importancia del reconocimiento internacional que hoy se mantiene a favor de la instancia parlamentaria de la que forma parte, empezando por Estado Unidos. Lo atribuyó a la constancia en la lucha por el rescate de la democracia y la libertad en Venezuela. Dijo, con relación a este tema, que el 21N el mundo pudo ver, una vez más, el talante dictatorial de la administración roja con las violaciones a todo el proceso electoral, refiriéndose especialmente al desconocimiento a la voluntad de los ciudadanos de Barinas.

Economía de burbuja

En otro orden de ideas, Dávila denunció que la política económica venezolana la han transformado en una burbuja que no supone mejoras sustanciales para el grueso de los venezolanos. «98% de los venezolanos viven pobres, tres de cada cuatro ciudadanos se mantienen en pobreza extrema. A estos los siguen sometiendo a chantajes políticos: bolsas Clap y bonos de la patria. No hay progreso, el país no mejora. Hay una actividad comercial y financiera, producto de una economía de burbuja, sin desarrollo estructural de la economía que genere empleo ni que promueva justicia social ni igualdad», explicó el dirigente político merideño.

Ante este panorama, y con la ratificación del interinato de cara a 2022, Dávila subrayó enérgicamente la necesidad de sincronizar agenda internacional con acciones nacionales y presionar por elecciones realmente libres. «Hay que buscar las cosas que nos unen, más que las que nos dividen sin abandonar el espíritu autocrítico de la oposición para corregir las cosas y no cometer los errores del pasado», sumó.