Nadie merece ser arrojado a un sistema creado para borrarlos los exprisioneros de Guantánamo
Nadie merece ser arrojado a un sistema creado para borrarlos los exprisioneros de Guantánamo

Exprisioneros de Guantánamo, liberados sin cargos, critican la ampliación de la base para retener migrantes. «Es una violación de derechos humanos», advierten.

Mansoor Adayfi, un yemení que pasó 14 años en Guantánamo sin cargos, junto a otros 15 exprisioneros, ha alzado su voz contra la decisión de la Administración de Donald Trump de ampliar el uso de la base naval para retener a migrantes indocumentados. En una carta abierta, denuncian que Guantánamo es un lugar donde «se deforma la ley, se despoja de la dignidad y se oculta el sufrimiento».

«Guantánamo no es solo una cárcel: es un agujero negro. No se le puede llamar prisión o centro de detención porque eso significa que hay ciertos derechos», explica Adayfi, coordinador del Proyecto Guantánamo dentro de CAGE International, organización que desafía la opresión estatal inspirada en la «Guerra contra el Terrorismo».

La expansión de Guantánamo bajo Trump

Además, el 29 de enero, Trump firmó una orden ejecutiva para habilitar 30.000 camas en Guantánamo y retener allí a migrantes indocumentados. Aunque el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ya operaba un centro de retención en la base, este solo albergaba a un número limitado de personas interceptadas en el mar, principalmente de Haití y Cuba.

«Esta orden no solo permite la injusticia, la garantiza. Detener a migrantes en Guantánamo les niega protecciones constitucionales, atrapándolos en el mismo limbo legal que soportamos», señalan los exprisioneros en su carta.

Un sistema diseñado para quebrar

En este sentido los firmantes, entre los que se encuentran el marroquí Ahmed Errachidi, los argelinos Lakhdar Boumediene y Sufyian Barhoumi, y los británicos Tarek Dergoul y Moazzam Begg, aseguran que Guantánamo es un sistema diseñado para «quebrar a la gente».

«Sabemos de primera mano qué sucede con un sistema diseñado para quebrar a la gente. Se trata de poder y control, y de utilizar la oscuridad de Guantánamo para ocultar otra injusticia más», agregan.

Falta de transparencia y derechos humanos

A principios de mes, 15 organizaciones defensoras de los derechos humanos, incluida la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU), pidieron acceso a los migrantes enviados a Guantánamo, denunciando falta de transparencia sobre su situación legal.

Los exprisioneros advierten que la ambigüedad legal de Guantánamo permite el abuso. «Nos negamos a permitir que otros sean tragados por la misma pesadilla que nosotros soportamos. Nadie merece ser arrojado a un sistema creado para borrarlos», afirman.

El legado de Guantánamo

Asimismo desde su apertura en 2002, Guantánamo ha albergado a cerca de *780 detenidos, la mayoría sin cargos. Actualmente, solo quedan *15 presos, de los cuales solo dos han sido condenados.

Por otra parte los exprisioneros, el fracaso en cerrar la prisión y abordar su legado ha permitido que las injusticias continúen y se expandan. «Algún día rendirá cuentas», advierten a la Administración de Trump.