Tres disidentes de las FARC murieron en un enfrentamiento con el Ejército en Tuluá. Autoridades frustraron un retén ilegal y aumentan presión en la región.
Tres presuntos integrantes de las disidencias de las FARC murieron este lunes en un enfrentamiento con tropas del Ejército en el municipio de Tuluá, Valle del Cauca. El choque armado se produjo durante una operación liderada por la Tercera Brigada, que buscaba neutralizar actividades ilegales en la región.
Según informó el Ejército, los combatientes pertenecían al grupo disidente Adán Izquierdo, vinculado al Estado Mayor Central (EMC) comandado por ‘Iván Mordisco’. Este grupo ha intensificado su presencia en varias zonas del país desde la ruptura de las negociaciones de paz con el Gobierno colombiano.
Con esta ofensiva, las autoridades frustraron la instalación de un retén ilegal que, de acuerdo con el reporte, sería utilizado para extorsionar a la población civil y realizar actividades de proselitismo armado. Además, se incautaron armas y equipos de comunicación que los presuntos insurgentes tenían en su poder.
Tensión con el Estado Mayor Central
El EMC, liderado por ‘Iván Mordisco’, surgió tras la firma del acuerdo de paz con las FARC en 2016 y ha sido protagonista de varios enfrentamientos en el departamento del Cauca y otras regiones. El Gobierno intentó negociar la paz con esta facción, pero los constantes ataques contra civiles y fuerzas de seguridad llevaron a la suspensión definitiva de las conversaciones en 2024.
Por otro lado, expertos advierten que la creciente actividad de estos grupos disidentes sigue generando temor en zonas rurales, donde comunidades indígenas y campesinas enfrentan desplazamientos y restricciones por parte de los armados.
El presidente Gustavo Petro reiteró su compromiso de buscar la paz total, pero aclaró que no tolerará acciones que atenten contra la seguridad de los colombianos.
EFE-El Nacionalista