VENEZUELA/ YouTube tiene, desde hace algún tiempo, un problema con el spam. Este no resulta tan evidente en canales pequeños y medianos, pero los de mayor tamaño, en los que cada vídeo puede llegar a sumar miles de respuestas, se ha identificado durante los últimos meses un claro incremento en este tipo de publicaciones, que de una u otra manera intentan engañar al resto de usuarios para que caigan en las trampas planteadas en sus publicaciones.

Creadores de YouTube se han dado cuenta de este problema y, en consecuencia, han empezado a publicar vídeos en los que exponen claramente este problema, y se preguntan si YouTube piensa actuar de alguna manera, mejorando su sistema de filtrado de comentarios. Y es que la revisión manual plantea dos grandes problemas. El primero es el tiempo que pueden permanecer las publicaciones malintencionadas hasta que son detectadas. Y el segundo es que, a partir de cierto volumen de comentarios, ese tipo de moderación es inasumible.

En este punto, claro, vuelvo a recordar que hablamos de cuentas de gran tamaño. Por poner solo un ejemplo, Saoko, el vídeo de la canción que abre el nuevo disco de Rosalía, suma en YouTube al momento de escribir esta noticia, más de 33 millones de reproducciones y la friolera de 32.475 comentarios. Pero es que el vídeo publicado ayer por Jaime Altozano analizando dicho disco, en solo 24 horas ya acumula más de 6.200 comentarios. A esto me refiero al decir que la revisión manual es, en muchos casos, inasumible.

Y aquí es importante aclarar que la principal preocupación de los creadores de contenido de YouTube es la seguridad de las personas que ven sus vídeos, de su audiencia. Al abordar esto ponen el foco en la cantidad de cuentas de spam que recurren al phishing, impostando ser el autor del vídeo o tener alguna relación con el mismo, una trampa en la que pueden caer algunos usuarios, que terminarán, tarde o temprano, haciendo click en los enlaces malintencionados.

Parece, afortunadamente, que Google ha acusado recibo y, según Marques Brownlee, un YouTuber afectado por este problema, YouTube ya está probando un nuevo sistema de filtrado de comentarios, que según podemos deducir por su descripción, reduce el nivel de laxitud con la que los comentarios potencialmente dañinos son analizados.

Que además esta función, todavía en pruebas, haya llegado precisamente a, al menos, uno de los youtubers que han denunciado la situación, parece una señal clara de que los vídeos críticos con la misma han llegado alto y claro a las oficinas de YouTube. Ahora, claro, habrá que ver si funciona tan bien como cabría desear, o si lo spammers son capaces de saltarse este nuevo nivel de filtrado, y el spam sigue campando por los comentarios de YouTube. Esperemos que no sea así.