JAPÓN/ En el proceso de fabricación de un cohete, lo más importante a tener en cuenta es el tamaño y el peso. Y con el fin de reducir la carga, se buscan continuamente nuevos métodos y tecnologías que ayuden a ello.

Entre los componentes de un cohete, el que más peso tiene es el combustible. Por esa razón, en Japón están experimentando con nuevos propulsores que consuman menos.La agencia espacial japonesa JAXA ha creado un cohete propulsado por un motor de detonación rotativa y ya se ha probado con éxito.

El propulsor funciona a través de ondas de choque producidas por la quema de metano y oxígeno. De esta manera, las explosiones se hacen de forma controlada, produciendo un impulso que consigue utilizar menos combustible, informa Xataka.

Para ponerlo a prueba, montaron el motor en el cohete S-520-31, que se lanzó el pasado 27 de julio de 2021 desde el centro espacial Uchinoura de JAXA en Japón.

A una determinada altura, el sistema de detonación rotativa se separó de la primera fase del cohete y se activó durante un total de seis segundos mediante detonaciones rotativas. Tras lo cual, un sistema de detonación por pulsos se activó durante dos segundos. La cápsula con los datos de telemetría y los videos recopilados se recogieron del océano después.

Tras el éxito, van a seguir investigando y perfeccionando motores para cohetes pensados para viajes largos al espacio profundo, donde es imprescindible minimizar el peso lo máximo posible.Según JAXA, este nuevo motor de detonación rotativa genera ondas de detonación y ondas de compresión a frecuencias «extremadamente altas», de tal manera que consigue un empuje mayor. El sistema utiliza, con diferencia, mucho menos combustible que uno tradicional, es más eficiente y genera un mayor impulso.

En este tipo de propulsores, la dificultad estriba en poner en práctica la teoría, sobre todo en condiciones extremas, como es el caso de atravesar la atmósfera o en el espacio.Pero de momento, Japón se puede jactar de haber conseguido operar el primer motor de detonación rotativa en el espacio, que no es poco.