AGENCIA EFE/ El Tribunal Federal de Justicia de Alemania dictaminó este jueves que el gigante de las redes sociales Facebook debe tolerar que ciertos usuarios, registrados desde hace tiempo en la plataforma, usen pseudónimos en lugar de sus nombres reales.

La red social había bloqueado en 2018 las cuentas de un hombre y una mujer, residentes en Alemania, en base a que el empleo de alias contravenía las condiciones de uso que obligan a utilizar el nombre que consta en los documentos de identidad.

Ambos denunciaron que se les retirase el acceso a su cuenta y el caso pasó por varias instancias, entre ellas el Tribunal Regional de Múnich (sur), que falló a favor de Facebook.

No obstante, este jueves el Tribunal Federal de Justicia o Bundesgerichtshof (BGH) determinó que la plataforma debe permitir que los usuarios registrados antes de 2018 empleen pseudónimos si así lo desean, según un comunicado difundido a los medios.

Aunque puedan utilizar un alias, estos usuarios sí que estarán obligados a informar a Facebook de la denominación que figura en su documento de identidad para propósitos internos.

El motivo de la limitación temporal es que hasta 2018, conforme a la Ley de Medios Telemáticos alemana, los usuarios de este tipo de servicios debían ser capaces de usarlos de forma anónima o bajo pseudónimo siempre que fuera posible técnicamente y no hubiese otros motivos de peso que lo impidiesen.

Por ello, la obligación a emplear el nombre real que figura en las condiciones de uso de Facebook de enero de 2015 y abril 2018 no es efectiva, de acuerdo con el tribunal.

Sin embargo, según la argumentación del BGH, en mayo de 2018 entró en vigor el reglamento 2016/679 del Parlamento Europeo y del Consejo sobre la protección de datos personales de las personas físicas, que no contiene ninguna provisión al respecto y que deja fuera de vigor las disposiciones de la Ley de Medios.

La disputa entre Facebook y los dos usuarios se circunscribe en un debate social más amplio sobre el uso de pseudónimos en la red y su impacto en la difusión de contenidos que incitan al odio.

Algunos expertos creen que el anonimato favorece la expresión de este tipo de mensajes, una postura que también adopta Facebook, mientras que otras redes sociales, como Twitter, sí que permiten el empleo de un alias.