AGENCIA EFE/ Además de sus parámetros de última tecnología, el recién presentado Mi 11 del gigante tecnológico chino Xiaomi esconde una función única que nunca antes había sido utilizada en un teléfono inteligente.

Es que su escáner de huellas dactilares sirve no solo para desbloquear el smartphone, sino también como sensor de frecuencia cardíaca. Este es el primer teléfono inteligente, cuyo propietario puede poner el dedo en la pantalla y medir su pulso. 

A pesar de su uso novedoso, no es una función difícil implementar, señalan los especialistas. Según ellos, un escáner de huellas digitales es una cámara instalada debajo de la pantalla que fotografía la huella digital y la compara con una referencia. 

Además, los algoritmos para calcular la frecuencia cardíaca con una cámara existen desde hace mucho tiempo y no es una característica nueva para los teléfonos inteligentes. Anteriormente, Samsung colocaba un sensor separado para este propósito en el área de la cámara principal.

Pero parece que solo Xiaomi ha pensado en hacerlo más conveniente y sin inversiones adicionales, combinando el sensor de frecuencia cardíaca con escáner de huellas dactilares, apunta Alexandr Scherbakov en su artículo para la revista Hi-tech.

Una chica hablando por teléfono

© FOTO : PEXELS, ANDREA PIACQUADIO Este ‘smartphone’ fue el más popular en el tercer trimestre de 2020 No es la única función en la que el Mi 11 ha sido pionero. También es el primer teléfono inteligente con el procesador Snapdragon 888, pero el segundo después del iPhone 12 de Apple que no tiene cargador incluido, solo un cable USB.

El nuevo modelo recibió una pantalla OLED de 6.81 pulgadas de cuatro bordes curvos con resolución 2K, soporte para la tecnología HDR 10+ y una frecuencia de visualización de hasta 120 hercios. 

El teléfono inteligente está equipado con una cámara principal triple de resolución de 108, 13 y 5 megapíxeles y una batería de 4.600 mAh.