AGENCIA EFE/ Si tus dientes sufren cada vez que consumes algo frío es probable que los responsables sean los canales iónicos del interior.

Los científicos explican que estos canales contienen un líquido que reacciona de acuerdo a la temperatura, de esta manera los nervios pueden percibir estas señales.

Los dientes humanos y de otros mamíferos están formados por varias capas, un esmalte mineralizado y tejido como la dentina, la pulpa y los nervios.

En las capas superiores de los dientes no hay células vivas ni vasos sanguíneos, pero esto no impide que se perciba el frío, la presión, el calor y muchos otros estímulos.

Según el estudio publicado en la revista Science Advances, esta peculiaridad es pronunciada en el caso de los dientes con caries debido a que los poros de las membranas celulares cumplen un rol parecido al de las puertas que con cada información química que perciben o un cambio de temperatura pueden cerrarse o abrirse para que los iones entren en la célula.

Estas señales pueden transferir la información hasta desencadenar una sensación de dolor.Durante el estudio, los científicos desactivaron un tipo de canal iónico en los dientes de ratones de laboratorio y observaron cómo cambiaba su comportamiento y la actividad nerviosa en sus dientes tras dañar el esmalte y la dentina.

Así observaron que la sensibilidad dental al frío dependía del funcionamiento de dos tipos de canales iónicos, el TRPC5 y el TRPA1. Los primeros cubren la superficie de los odontoblastos, mientras que los segundos se encuentran en las membranas de las células nerviosas del interior de los dientes.