Acercar la salud a las personas con discapacidad

VENEZUELA / El sector salud no prestaba suficiente atención a las personas con discapacidad.

Hasta que llegó la epidemia de COVID-19 y demostró la vulnerabilidad y barreras para acceder a los sistemas de salud cuando se sufre alguna discapacidad.

El sector salud argumentaba que se trataba de un grupo reducido «y esta afirmación se utilizaba como excusa para no tomar medidas”, expuso Kaloyan Kamenov, oficial técnico en el Programa de Discapacidad de la Organización Mundial de la Salud (OMS) durante el reciente seminario web Personas con discapacidad y COVID-19 en las Américas: Pasado, presente y futuro.

La actividad se enfocó en las implicaciones en las Américas del Informe mundial sobre la equidad sanitaria para las personas con discapacidad de la OMS y en cómo lograr “construir un sistema de salud más inclusivo y equitativo para las personas con discapacidad”.

Durante el seminario también intervino Antony Duttine, asesor en discapacidad y rehabilitación en la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

1 de cada 6 personas en el mundo presenta alguna discapacidad. Estamos hablando del 16% de la población global o 1.300 millones de habitantes, una cifra que respalda el exhorto de la OMS a los Estados Miembros, de promover la equidad sanitaria para las personas con discapacidad.

De igual modo, en el informe “se invita a la sociedad civil, incluidas las organizaciones de personas con discapacidad, y a otros asociados en la esfera de la salud, a que colaboren y promuevan la aplicación de las recomendaciones incluidas en el informe”.

Son los objetivos específicos del estudio (*):

  • «Llamar la atención de las autoridades decisorias del sector de la salud con respecto a la equidad sanitaria para las personas con discapacidad
  • Documentar datos sobre las inequidades sanitarias y las experiencias de los países en relación con métodos para promover la equidad sanitaria, a través de la lente de la discapacidad
  • Formular recomendaciones de base científica que estimulen la adopción de medidas a nivel de los países

De acuerdo con la OPS, las Américas es la segunda región con más prevalencia de discapacidad luego de Europa.

De hecho, en las Américas el 19.4% de la población sufre alguna discapacidad: cerca de 200 millones de personas.

Por sexo, la prevalencia total es mayor en las mujeres (21.6%) que en hombres (17.1%)

Principales causas de discapacidad y población afectada en las Américas:

  • Afecciones músculo esqueléticas: 67.6 millones
  • Enfermedad mental: 42.8 millones
  • Enfermedades neurológicas: 28.9 millones
  • Enfermedad cardiovascular: 14.5 millones
  • Afectación de los órganos sensoriales: 11.5 millones

Kamenov señala  que en la región de las Américas las personas tienen más dificultades para acceder a los servicios médicos y esta realidad compromete su salud.

Las personas con discapacidad pueden llegar a morir 20 años antes. También se les duplica el riesgo de desarrollar diabetes, derrame cerebral y sufrir enfermedades de transmisión sexual.

Las cifras de mortalidad y morbilidad son mayores en las personas con discapacidad, refleja el informe de la OMS cuyas 300 páginas resumió Kamenov durante el seminario.

Llegar tarde a la salud se explica también por las barreras y dificultades al acceder a los servicios: seis veces más en comparación con quienes no tienen discapacidad.

El transporte, es la barrera más importante y esta dificultad aleja a la población con discapacidad de la salud.

COVID-19 y discapacidad

Al evaluar las estadísticas de COVID-19 se observa que en países como Reino Unido o Corea del Sur, más de la mitad de las muertes por el virus ocurrieron en personas con discapacidad.

Incluso, una vez que la persona se contagia con COVID-19, el pronóstico es peor en quienes sufren discapacidad.

Causas: estructurales o asociadas al sistema de salud

Llegar tarde a los sistemas sanitarios está asociado a cuatro grupos de causas (**):

  • «Factores estructurales: se refieren al contexto socioeconómico y político muy amplio y a los mecanismos que generan la estratificación social.
  • Determinantes sociales de la salud: son las condiciones en las cuales las personas nacen, crecen, viven, trabajan y envejecen.
  • Factores de riesgo: son factores asociados a las enfermedades no transmisibles, como el consumo de tabaco, la dieta, el consumo de alcohol y la cantidad de ejercicio, así como factores ambientales, como la contaminación del aire. La mayor exposición a los factores de riesgo para las personas con discapacidad se debe principalmente a las intervenciones de salud pública que no son inclusivas.
  • Factores del sistema de salud: estos incluyen barreras que existen en todos los componentes básicos: la prestación de servicios, el personal sanitario y de cuidados, los sistemas de información sanitaria, los productos y tecnologías médicas, la financiación y el liderazgo de los sistemas de salud»

Los expertos de la OPS/OMS advierten que muy a menudo las campañas o intervenciones de salud pública no llegan de manera incluyente a las personas con discapacidad.

De hecho, también el informe muestra distintos tipos de barrera para acceder a los centros de vacunas contra COVID-19.

La buena inversión en salud

Hay un gran retorno por cada dólar invertido en mejorar la salud de la población con discapacidad.

El informe de la OMS ofrece mensajes reveladores:

  • «Por cada $ 1 gastado en atención oncológica que tenga en cuenta la discapacidad, el rendimiento de la inversión podría ser de $ 9.
  • Por cada $ 1 gastado en prevención y atención de ENT que tengan en cuenta la discapacidad, el rendimiento de la inversión podría ser de $ 10.
  • La vacunación y la planificación familiar que tienen en cuenta la discapacidad podrían ser sumamente costo eficaces» (***)

El informe recomienda “40 medidas específicas para la inclusión de la discapacidad”:


Cuadro contenido en el Informe mundial sobre la equidad sanitaria para las personas con discapacidad: resumen [Global report on health equity for persons with disabilities: executive summary]

 

De igual modo, tres principios básicos que resumen una acción positiva en materia de salud para las personas con discapacidad:

  • Situar la equidad sanitaria para las personas con discapacidad en el centro de cualquier acción del sector de la salud
  • Asegurar el empoderamiento y la participación efectiva de las personas con discapacidad y las organizaciones que las representan cuando se implementa cualquier medida del sector de la salud
  • Monitorear y evaluar hasta qué punto las acciones del sector de la salud conducen a la equidad sanitaria para las personas con discapacidad

El informe concluye que “para aplicar los principios recomendados, se requiere un compromiso firme y acciones específicas de una amplia gama de actores. Si bien los Gobiernos son las partes interesadas más importantes, también desempeñan un papel importante los prestadores de servicios de salud, las personas con discapacidad y las organizaciones que las representan, el sector privado, las instituciones académicas, los organismos de las Naciones Unidas y las organizaciones de desarrollo”.

Se trata de un compromiso entre todos para que el mundo sea un lugar de iguales.