Volvamos a creer

Por Pedro Antonio De Mendonca / Cuando Juan Guaidó asumió el interinato, varios no confiábamos del todo de que aquello llegaría a buen término, es decir, a la salida del régimen. Estaban presentes en nuestras mentes las traiciones de 2013, de 2015, de 2016, de 2017…, perpetradas todas por la misma rosca de la que Guaidó provenía. Pero confiamos porque no había de otra, ya que 2019 era una oportunidad real para ponerle fin a este desastre. Y la historia se repitió, incluso peor que las veces anteriores.

Muchos hemos planteado que para recobrar el entusiasmo para salir del régimen debemos salir primero de esa falsa oposición. Entramos a 2023 con una nueva y real oportunidad para lograrlo. Viene una elección, las primarias, en la que podemos desplazar, como sociedad, a ese cogollo. Porque serán unas primarias de la sociedad, no del cogollo. A esa elección el nombre de María Corina Machado llega punteando. Y ella nos otorga, por primera vez en años, la garantía de que nuestra aspiración de libertad no será nuevamente defraudada.

La confianza es fundamental para avanzar en cualquier sociedad. Es la creencia de que los demás son capaces de cumplir su misión. La confianza nos hace pensar en el futuro, asociarnos para montar un negocio, tener amigos, casarnos, educar a los hijos. La confianza es vital para hacer país y tenemos el chance de restituirla, con un liderazgo cónsono con nuestras aspiraciones mayoritarias.

La elección de 2023 es un chance de oro para escoger una nueva cabeza, que no nos vuelva a traicionar y avancemos así a la salida definitiva del sistema de mafias. Solo de esa forma podremos comenzar a construir el país por el que tanto hemos luchado: libre, próspero, feliz. Estos 24 años han sido muy complejos y 2023 será también complicado; pero, si hacemos la tarea unidos como sociedad (¡esa es la unidad que vale!), con responsabilidad y astucia, podremos avanzar. Después de tanto que hemos sacrificado en esta lucha no tenemos derecho a tirar la toalla.

Por primera vez en esta lucha tenemos cerca la oportunidad de tener a la cabeza a un verdadero liderazgo, como María Corina. En su trayectoria política ha demostrado seriedad, contundencia y coherencia, tomando decisiones cónsonas con su discurso y el tiempo siempre ha demostrado que tiene claridad meridiana de la naturaleza compleja del régimen que enfrentamos y lo (también complejo) que tenemos que hacer para derrotarlo. Es un actor confiable para muchos aliados internacionales, a los cuales necesitamos para derrotar a la tiranía. Su liderazgo ha demostrado sinceridad, valentía y compromiso con el objetivo de la liberación del país. Además, encabeza un proyecto político que por años hemos venido realizando en cada rincón del país, con base en ideas nunca puestas en práctica en Venezuela: las liberales. Es todo lo que necesitamos para representarnos. Nos representa, de hecho; pero debemos legitimarla, eligiendola en 2023. Esta vez es distinto, es una oportunidad de verdad. Tengamos en mente todas las traiciones anteriores, pero para convertir ese asco paralizante en acción esperanzadora. Tengamos en mente siempre el país que nos merecemos y avancemos. Volvamos a creer.