IMPUNIDAD vs IGUALDAD

Por Ana Cecilia Bracho Carpió / En el presente artículo pretendo destacar la preocupación existente debido a la situación de que a pesar de los avances legislativos todavía las mujeres consiguen imperfecciones en el sistema de justicia penal, antes y después de formular la denuncia, propiciándose la impunidad y el desgano de algunas a denunciar, por falta de confianza en las instituciones que están obligadas por ley a proteger su integridad y derechos humanos fundamentales.

Es obvio, que si no se combaten los obstáculos que propician la impunidad no se está contribuyendo a la prevención de nuevos crímenes y no se está trabajando en pro de la igualdad de género. Considero oportuno, compartir una afirmación realizada por Isabel Zerpa, directora del Centro de Estudios de la Mujer de la Universidad Central de Venezuela, publicada en la revista digital Alternos el 24 de noviembre 2017: “La violencia contra la mujer va mucho más allá de los golpes ….no se le hace seguimiento a los casos y lo más grave es que no se toman decisiones respecto a los agresores, porque las instancias exigen una cantidad de pruebas que pareciera que nunca se alcanzarán a recopilar, argumentan que hay que esperar a que ocurran más hechos, pareciera que hay que llegar a la muerte de la víctima para que quede demostrado que sí había agresión.

Por ejemplo, pareciera que lo que se aprobó como violencia psicológica solo se puede probar si hay agresión física, entonces no es psicológica, y así ocurre con la violencia institucional y la violencia simbólica,……”.

Cabe destacar lo dicho por muchas organizaciones de defensa de los derechos de las mujeres que son víctimas de violencia por parte de su pareja o expareja de que un alto porcentaje de los casos que llegaron a los tribunales las decisiones acaban en sobreseimientos, archivos judiciales porque no cabe duda de que la violencia física es solo una de las facetas, ya que la agresión puede manifestarse en diferentes formas de abuso como el psicológico, el verbal y el sexual. Según el Observatorio Venezolano de Violencia “La violencia contra la mujer ocurre por la impunidad y la desprotección”.

Por otro lado, es lógico pensar que a mayor información, por supuesto que se generan más expectativas en cuanto al aspecto procesal y a la actuación de los funcionarios, porque la pretensión de la víctima, de sus familiares y de la colectividad es la imposición de una pena o de una medida de seguridad al autor de un hecho tipificado como delito.

La determinación de la eficacia y aplicabilidad de la Ley depende en gran medida de la capacitación y sensibilización de los funcionarios, de los equipos técnicos que deben realizar evaluaciones médicas y psicológicas más exhaustivas a los sujetos agresores, transgresores de la ley como violadores de derechos humanos. De allí que estamos ante un tema no agotado, que a todos no agrada, pero que es una realidad y tenemos que seguir contribuyendo en la divulgación para poder conquistar el sueño de lograr la reestructuración de las sociedades. NUNCA PAREMOS DE SOÑAR porque las generaciones de relevo nos lo exigen: nuestras hijas, nietas, sobrinas, amigas, ahijadas etc etc