Saberes y Justicia de Género

Por Ana Cecilia Bracho / Importante comenzar esta reflexión indicando que bastante información tenemos respecto a la pandemia mundial originada por el corona virus, que no solo ha afectado la salud de las personas, sino que tiene sus efectos sociales colaterales.

Primeramente, es significativo destacar que respecto a la pandemia llamada violencia de género, que afecta al mundo y Venezuela no escapa a ello, las estadísticas están hablando, de allí que las organizaciones internacionales y la Comisión Nacional de Justicia de Genero del Poder Judicial de nuestro país, tienen activado un protocolo de protección no solo para las mujeres sino también para los menores, porque éstos también tienen la condición de víctimas de violencia de género, por ser utilizados como instrumentos de venganza, por parte de la pareja agresora.

 En ese sentido, he venido reiterando que pese a los avances legislativos y a que contamos con la Ley Orgánica del Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia y la Ley Orgánica de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes (LOPNNA), todos los días aparecen noticias en los medios y redes acerca de la comisión de maltrato a la mujer y a los niñ@s, que como ciudadanos tenemos la responsabilidad de acabar con este “virus” que le hace tanto daño a la sociedad, y que se sigue viendo como “normal”.

En relación con este tema, el hogar debería ser el lugar más seguro para las personas, pero no es así. Por ello, debido a la cuarentena social a causa del corona virus han surgido opiniones de los psicólogos y psiquiatras especialistas en terapia familiar, quienes indican cómo afrontar la situación de emergencia que vivimos en la actualidad y que ha dado origen al resguardo en casa, señalando que debido al encierro pueden surgir discusiones dentro del hogar, por lo que, brindan herramientas de cómo manejar las emociones intensas y la irritabilidad.

Oportuno citar a Diana Risquez, jefa del Servicio de psiquiatría del Hospital Universitario de Caracas quien propone evitar que las discusiones se agraven, respirar profundo, jugar en familia, hacer tareas escolares con los niños sin exagerar y mucha tolerancia para que el ambiente familiar sea agradable, controlar las emociones y tener inteligencia emocional.

Así mismo, el psicólogo Alejandro Schujman especializado en familias sugiere: organizarse de modo de atender las necesidades y gustos de cada uno de los integrantes del núcleo familiar para que la casa sea un espacio amigable, confortable, no de padecimiento y sufrimiento.

Propone reuniones conducidas por los padres en las que cada miembro de la familia tengan un tiempo para hablar y expresarse acerca de sus necesidades e inquietudes, sin interrumpir a los niños. La idea general es acordar modos de coordinar los deseos de cada uno.

En fin, lo que se nos aconseja es tener inteligencia emocional, replantearnos, desde lo espiritual y desde el amor las relaciones familiares.