Oportunidades, desafíos y retos

Por Vicente Brito / Transcurridas las elecciones del 21 de noviembre, nos encontramos con una gama de Gobernadores y Alcaldes electos que conforman una nueva realidad política para el país. Para muchos esto se convierte en nuevas oportunidades, desafíos y retos a los cuales hay que responder, las expectativas creadas así lo indican.

Muchos son los análisis realizados sobre estas elecciones y sus resultados, los cuales van desde los que la consideran como un paso significativo en fortalecer la importancia del voto y así lo demuestran los resultados obtenidos, donde la sumatoria de los distintos partidos identificados como oposición superaron al total de votos oficiales, obteniéndose varias gobernaciones y una tercera parte de las alcaldías.

Para otros la elección no fue la más conveniente por la elevada abstención la cual fue una expresión de protesta, resaltando que la maquinaria oficial manejó el proceso a su conveniencia, logrando diversas ventajas que le permitieron obtener un mayor número de gobernaciones y alcaldes, destacándose como la más importante el no haberse logrado candidatos unitarios observándose como muchos de estos identificados como oposición fueron promovidos por la propia estrategia oficial.

Estas elecciones constituyen una demostración de que existe la disposición de la gente a participar en la medida de que se sientan confiados de que su voto se respeta, como expresión de su voluntad soberana para elegir a sus gobernantes sin ningún tipo de limitaciones o desconfianza en la transparencia del proceso electoral. Las elecciones del domingo demuestran que una parte importante de los venezolanos tiene la disposición de participar en elegir a sus autoridades y sostener su compromiso con el voto como una demostración de confianza en preservar nuestros valores democráticos y sus instituciones.

Hay que destacar el comportamiento de los representantes de los factores de la sociedad civil que conformaron la participación de las corrientes opositoras en la junta directiva del Consejo Nacional Electoral, sus múltiples observaciones y posiciones de firmeza asumida a pesar de ser minoría, lograron obtener un reconocimiento de distintos sectores de opinión no solo de los que conforman las distintas corrientes opositora, sino también de otras instituciones nacionales e internacionales.

Estas elecciones harán historia como ejemplo de que si se pueden lograr metas y objetivos satisfactorios cuando los ciudadanos asumen sus compromisos institucionales y democráticos en lograr que sus derechos sean respetados y acatados.

Tal como se logró en esta jornada electoral del 21 de noviembre donde el voto recuperó su importancia como expresión soberana de los ciudadanos tal como lo establece la actual constitución vigente. Podemos decir que esta oportunidad electoral convirtió en realidad buena parte de los desafíos y retos que nos corresponde seguir apoyando, para alcanzar las aspiraciones que la mayoría de los Venezolanos  deseamos se obtengan por la vía del voto como la herramienta de cambio más expedita y válida que nos corresponde ejercer y defender.