Con Unidad y Voluntad de Cambio, Ganaremos el REVOCATORIO

 

Por Jesús Hurtado Power / Iniciamos el 2022 arrastrando una terrible crisis económica, política y social, el régimen de Maduro ha establecido una verdadera política de exterminio por hambre, siendo responsable directo de que exista un gran abismo entre los bajos sueldos y salarios que perciben los trabajadores y el alto costo de la Canasta Alimentaria Familiar (CAF), lo cual impide poder comprar una mínima parte de los productos que la componen.

El CENDAS reportó para noviembre-21 que la Canasta Alimentaria Familiar venezolana (con unos 60 productos) se cotizó en 396,19 dólares, lo que equivale a 1.814,55 bolívares, según la tasa del día del Banco Central de Venezuela (BCV). En base al sueldo mínimo, el cual  es de Bs. 7 ($1,52,), se necesita de unos 261 sueldos mínimos ($396,72  o Bs. 1.827,00) para obtener la Canasta Alimentaria Familiar. Esto, a su vez, se traduce en $13,22  o Bs. 60,54 diarios.

Lamentablemente, esta es la realidad que vive la gran mayoría del pueblo venezolano, que padece de hambre y miseria. De acuerdo la Encuesta Condiciones de Vida (ENCOVI) de la UCAB, el 95% de los hogares se encuentra en pobreza y 79% en pobreza extrema, lo que les impide adquirir una canasta básica de alimentos.

En las últimas elecciones del 21N, se observó cómo los venezolanos han perdido interés en participar en los procesos electorales, produciéndose una alta abstención,  así como también un alto porcentaje de los  que participaron dejaron de apoyar a los candidatos de la llamada unidad democrática. Es una respuesta a la falta de interés que existe en resolver los graves problemas que se confrontan, sin un mensaje claro que se identifique con el verdadero sentir de la gente y con su esperanza de cambio.

El discurso opositor es repetitivo, su narrativa señala simplemente la necesidad  de realizar unas elecciones presidenciales, sin explicar cómo llegar a efectuarlas, en un escenario político muy complejo, con un régimen totalitario castro comunista que usurpa el poder y permanece en Miraflores causándole mucho daño a los venezolanos. Esta realidad nos expresa claramente que se requiere dejar a un lado los egoísmos, aspiraciones personales, de grupos o partidistas y entendamos que debemos conformar una verdadera unidad opositora poderosa, que tenga  la suficiente fuerza para salir de la dictadura, y así restablecer el sistema democrático.

No es posible pedirle a la gran mayoría de venezolanos que esperen hasta el 2024, que es cuando se tiene previsto realizar unas elecciones presidenciales, para resolver la grave crisis que padecemos, decirles que se olviden por ahora del hambre y miseria en que viven. Los venezolanos tenemos  claro que es urgente lograr el cambio político, lo cual es posible este año de manera democrática, mediante la activación del Referendo Revocatorio, una vía constitucional que permitiría la salida de Maduro de Miraflores y así poder elegir un presidente democrático que inicie los cambios que requiere el país.  Esta es la razón por la cual las principales encuestas revelan el gran apoyo que tiene el Referendo Revocatorio, que en estos momentos cuenta con el 80% de aprobación.

De esta manera, para solucionar esta grave crisis requerimos esencialmente de un cambio político, este año tenemos la posibilidad constitucional de lograrlo. El  hambre y la pobreza en que vivimos es parte de la política del régimen de Maduro para mantener el control social. Por ello, para mejorar el poder adquisitivo, detener la inflación, percibir ingresos dignos que nos permitan disfrutar de una adecuada calidad de vida para nuestra familia, primeramente debemos expulsar al régimen destructor castro chavista de Miraflores, lo cual es posible con unidad, organización, pensando en Venezuela. Llegó la hora, luchemos verdaderamente unidos. No más hambre en Venezuela, activemos el Revocatorio.