Por Ana Cecilia Bracho Carpio / Debo comenzar esta reflexión manifestando que en la búsqueda de salidas a la violencia ejercida contra la mujer e intrafamiliar, el compromiso no es solo de las mujeres sino de la sociedad en general. La familia y la sociedad no cabe duda, son las fuentes primordiales de la educación ciudadana, y debe existir una correlación estrecha para que el país genere buenos ciudadanos. Por su parte el Estado tiene la obligación de crear programas permanentes de fortalecimiento a las familias y en ese sentido el Estado está en mora con la sociedad.

La Violencia Contra la  Mujer e   Intrafamiliar se  Combate desde el Corazón de la Familia Poniendo en   Practica  Valores  Humanos

La violencia contra la mujer e intrafamiliar requiere de la participación de ciudadanas y ciudadanos comprometidos en la educación en valores.  Vivimos hablando de crisis, pero la peor es la crisis de valores ciudadanos.

El secreto  para combatir la violencia contra la mujer e intrafamiliar radica en que como medio de resolución de conflictos se anteponga el diálogo;  se respeten los derechos de todos los integrantes de la familia; valorar y respetar el rol que ocupa cada uno, así como sus  opiniones

La Violencia Contra la Mujer e Intrafamiliar se Combate desde el Corazón de la Familia Poniendo en Practica Valores Humanos

La Ley Orgánica del Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia es la mejor de Latinoamérica, sin embargo el delito se mantiene, el Femicidio está presente porque las estadísticas así lo reflejan. Esto nos indica que el problema no lo resuelve la ley por sí sola, sino que la génesis del flagelo está en el seno de la familia y allí es donde hay que sanar, comprometida toda la sociedad.

La mejor manera de enseñar valores a los hijos es con el ejemplo, y si no dedicamos tiempo a educar a nuestros hijos no podemos pretender que la escuela lo haga, el deber ser es que los educadores hagan más fuerte  la educación que los niños traen de su casa.   A una persona le preguntan que es lo más importante para ti y enseguida responde: !  Mi Familia !    Y en verdad es así?

La educación en valores tiene como prioridad prevenir la violencia, correspondiéndole al hogar y escuela trabajar desde el núcleo familiar y en el aula, con niños y adolescentes, en aspectos imprescindibles como: la mediación, la solidaridad, el diálogo, el respeto a la diferencia, equidad, justicia; aprender a vivir y resolver conflictos juntos  de manera pacífica, y aprender a ser ciudadanos y ciudadanas conscientes, responsables, activos y solidarios.