LA DEPRESIÓN CONTINUARÁ

Por Máximo Blanco / Circulan opiniones encontradas acerca del comportamiento de la actividad económica en Venezuela. Hay expertos que opinan que estamos frente a una recuperación de la economía y otros señalan que la depresión continuará.  

 Hemos estado leyendo diversas opiniones, y sobre el tema consideramos que aún no hemos tocado fondo.

El ritmo de la caída del PIB se ha atenuado, pero los números seguirán en rojos. El gobierno y quienes anuncian la recuperación sostienen que, las importaciones de ferraris, la apertura de los bodegones, el programa de sustituciones estratégicas, la aprobación de la Ley Antibloqueo, la propuesta de las Zonas Económicas Especiales, la Ley de Compras Nacionales, la flexibilización del control de cambio, las privatizaciones de empresas y la apertura del comercio y la inversión extranjera, son señales y medidas que ayudarán a que para este 2021, el PIB del país registre un crecimiento económico.    

Sin embargo, desde la otra acera compartimos los análisis de quienes señalan que la depresión continuará afectando nuestra actividad económica.    

Al respecto tenemos, que la variable más importante ,la producción petrolera, no ha dado señales de crecimiento, pues a la fecha se mantiene anclada a un nivel de 504.000 B/D, y ello, de entrada  en un país petrolero nos impide apostar a la recuperación  económica.    

Otro aspecto, que frena el crecimiento es la contracción que hoy sufre el crédito bancario, debido a que el encaje legal supera el 80% de los depósitos de la banca, y en esta materia el valor de la cartera de crédito, para junio de 2021, se ubicó en el 1% del PIB, cuando en condiciones normales ella llega al 18% de este indicador. Situación que obviamente frena a inversión interna que se requiere para la reactivación económica.  

Por otro lado, el peso de la deuda externa de más de $ 150.000 millones, con unos $ 32.000 millones vencidos, es  otra variable  que impide al gobierno obtener dinero fresco del BM y del FMI, para apalancar proyectos que dinamicen el aparato productivo.   

Asi mismo, la presencia de un desempleo del 58%, acompañado de un crecimiento del empleo informal, y la disminución de la productividad, expresada en que el sector industrial-manufacturero utiliza solo el 18% de su capacidad instalada, son factores que impiden parar la caída de 8 años que lleva el PIB en el país.    

A todo esto, del lado del consumo, debido a la hiperinflación anualizada de 2000%, a la pobreza por ingreso del 96% de los venezolanos y a la disminución de la población por la emigración en un 20%, tenemos una demanda atascada que también deprime la actividad económica de la nación.    

Y si a esto le agregamos la pandemia de USA, a través de sus sanciones económicas; la pandemia de Maduro, con su estatismo económico; la pandemia del covid19, sin vacunas; y la pandemia energética (sin electricidad y gasolina),  es evidente que, por ahora, no habrá crecimiento del PIB en Venezuela.