El dialogo……… muy actual

Por Ana Cecilia Bracho / Termino de uso muy frecuente que se alude primordialmente en el ámbito político, y que según la Real Academia Española  es una  plática entre dos o más personas que alternativamente manifiestan sus ideas o afectos, obviamente de esto se interpreta que es  propiamente verbal, donde  los deberes y derechos deben estar presentes para ambas partes.  En este sentido, el colectivo se  imagina que se hablara con claridad, se escucharan  con atención, serán sinceros, tendrán el mismo tiempo y oídos sin interferencia. Podemos deducir entonces, en el ámbito político, que  el dialogo es un instrumento para lograr el bien común de toda la sociedad.

Este análisis me hizo girar el estudio inmediatamente al dialogo entre las parejas, en el ámbito familiar, originándome la inquietud de comparar entre ambos espacios: el político y el familiar.

Si bien hay quienes opinan que la política es la actividad moral  que consiste en gestionar el bien común de la sociedad, si establecemos una comparación, en el matrimonio o relaciones de hecho, como sociedad también existe el bien común, por ser un término referido a todo lo que beneficie a todas las personas  que integran una comunidad, siendo el fin el mismo lograr una mejor calidad de vida para todos sus miembros.  En el ámbito político sería un ejemplo de bien común la limpieza de las calles, el servicio permanente de recolección de basura, la limpieza de las escuelas, entre otros. De igual manera, por ser la  familia  la primera sociedad humana, necesaria para el desarrollo de un país y de sus habitantes, es sabido que  todas  tienen como meta  el bien común de sus miembros y por ello las parejas sueñan con tener una vivienda digna, una buena alimentación, ingresos para sustentar y cubrir los gastos que generan la crianza de los hijos.

Cabe destacar, y esto lo saben muy bien los educadores, que los niños aprenden a ser respetuosos a través del bien común, por ejemplo cuando los niños visitan una biblioteca, un cine, en fin un sitio público  donde hay normas; de la misma manera el respeto y cuido de las cosas del hogar, en la escuela que son bienes comunes. Ellos aprenden a distinguir.

Volviendo al tema del dialogo, o mesas de dialogo como se conoce en el ámbito político, tenemos que  entenderlas como sitios de trabajo donde todos desean ganar por ello deben tener claro que hay que llegar a acuerdos, donde ambas partes sientan un logro aunque sea pequeño, o  convenir en uno tú y otro yo. Es lógico pensar que el dialogo es una alternativa cuando hay conflictos. Cuando se dice no dialogo lo que viene es guerra, a menos que existan otras alternativas.

Cabe preguntarse, por qué en el  ámbito familiar no se establecen mesas de dialogo como alternativa de resolución de conflictos,  catalogarlo  como un valor donde vale la pena aplicar la inteligencia, la tolerancia, el respeto. Fomentándolo y promoviéndolo todos los días porque ésta sociedad se sustenta en el amor.

En este análisis comparativo no puedo obviar mencionar los derechos y los  deberes cuya  titularidad nos corresponde a  todas y todos los seres humanos, permitiendo que tengamos una vida tranquila.  Los derechos son garantías que permiten que todos podamos desarrollarnos de manera integral. Los deberes son reglas, leyes y normas que regulan nuestra convivencia en la sociedad.

El dialogo en la política y  en la familia solo debe realizarse en torno al bien común y en lo que hay que hacer para lograrlo.

Mi exhortación como presidenta de la Fundación Basta y del equipo que me acompaña es que se implemente el dialogo en las familias, como resolución de conflictos, incluyendo a los hijos,  y a todos sus integrantes para que reine la paz y armonía, en pro de una mejor sociedad.

FELIZ AÑO 2020 LA PAZ DEBE COMENZAR EN EL HOGAR