ADMINISTRACIÓN PÚBLICA VENEZOLANA

 

Por Eudis A González B. / El siguiente escrito representa un esfuerzo por presentar la situación actual de la Administración Pública Venezolana con la finalidad única de invocar a la reflexión constructiva de los encargados de su conducción en las instancias de gobierno: Gobierno Central, Gobierno Estadal y Gobierno Municipal.

El Proceso de Administración y sus fundamentos teóricos en el mundo ha sufrido una evolución dejando de lado aquellos elementos que ya no son necesarios en el manejo de las instituciones e incorporando nuevos elementos dada la complejidad del entorno, ello ha permitido que muchas instituciones puedan adaptarse a los cambios y mejoren su capacidad de respuesta. Para el caso de la Gestión Pública, la cual tiene como “motor principal” el proceso de administración, también ha evolucionado y se han generado cambios a su interior que le han permitido adaptarse al entorno y generar los resultados esperados. Sin embargo, el proceso ha tenido distintos niveles de velocidad en los distintos países que integran ese mundo, para algunos países el proceso ha sido asimilado con facilidad y para otros ha sido traumático, lento o incluso casi nulo. Todo lo cual depende de muchos factores y grado de desarrollo que los mismos puedan experimentar, dentro de los cuales se podría mencionar: Educación, Cultura, Tecnología y Sistema de Gobierno que conduce al país. No queriendo decir, que no existan otros factores que también influyan en el funcionamiento de la administración pública y en el caso que nos ocupa, la administración pública venezolana.

Basta con observar en las redes los planteamientos y avances mostrados respecto a gestión pública en Latinoamérica y el mundo por organismos como CAF, CEPAL, ILPES, ONU entre otros, para ver cómo han avanzado otros países en la materia y que podrían posicionar a Venezuela como país rezagado en la materia por diversas razones. En el caso de Venezuela se puede observar que hay muchos profesionales con alto nivel de preparación que se han formado en distintas instituciones educativas del país cuya capacidad les ha permitido proyectarse en el mundo, desempeñando distintos roles en la administración pública o privada. Es un talento humano que en muchos casos no han sido tomados en cuenta dentro de la administración pública venezolana aun cuando la necesidad es evidente, lo cual permitiría garantizar la eficacia y eficiencia institucional en función de lograr el bienestar socioeconómico de la población como “razón de ser” de la gestión pública venezolana. Así como también en el país hay profesionales de envergadura,

bien preparados que realmente no tienen cabida y poco han sido considerados. Éste planteamiento permite centrar la atención en que, la Administración Pública debe garantizar el buen uso de los recursos y procesos para obtener los mejores resultados que redundaran en el beneficio de la población ya que en la actualidad se puede observar que las instituciones públicas tienen marcadas deficiencias asociadas a la capacidad gerencial, que ha contribuido a su deterioro y la desvinculación casi total de su misión institucional, que no es más que el bienestar de la sociedad venezolana dado que existen muchas necesidades por cubrir en un país que ha tenido importantes ingresos y que además tiene potencialidades extraordinarias que lo ubican entre los primeros lugares en el mundo.

Considerando los planteamientos anteriores ¿qué elementos se podrían considerar para indagar en el funcionamiento de la Administración Pública Venezolana? Lo primero a considerar, es el entorno en el cual se han venido desenvolviendo las instituciones, un entorno altamente cambiante dado el sistema de gobierno que dirige al país, con decisiones que en muchos casos van en contra de los fundamentos filosóficos y teóricos de la Administración y de la Economía y que inevitablemente inciden en el manejo de los fondos públicos. Se han tomado decisiones que no tienen nada que ver con afrontar los cambios que se han generado en el entorno, no solo desde el punto de vista nacional, sino también desde el punto de vista internacional. Lo cual ha contribuido a una pérdida de recursos financieros importantes para la economía y para el bienestar de la población. Además existen otros elementos que pueden influir en el buen desempeño de la gestión en las instituciones públicas, entre los cuales se pueden citar: El Plan de la Nación, Planes Estratégicos de las Gobernaciones y Alcaldías, Planes Operativos en las distintas instancias de gobierno, Control de Gestión y Control Fiscal.

El Plan de la Nación: Conocido como el Plan de la Patria, denominado “Tercer Plan Socialista de Desarrollo Económico y Social de la Nación de Venezuela” cuyo período de ejecución contempla el mediano plazo ya que va desde 2.019 hasta 2.025. Al respecto es necesario expresar que, aun cuando constituye un esfuerzo técnico-metodológico de envergadura, el mismo fue diseñado y elaborado en un entorno muy distinto al que ha ocurrido desde

2.019 hasta la fecha. Venezuela inició una crisis económica importante durante un año y luego pasó por dos años de pandemia, el mismo período que incluye el Plan de la Nación, las condiciones del país ya no son las mismas, las cosas han cambiado, la disponibilidad de recursos, las instituciones y los resultados esperados son otros. Lo sorprendente es que sigue el mismo plan, y nadie se atreve a decir o manifestar la imperiosa necesidad de que el Plan de la Nación debe ser revisado y actualizado dado la situación por la que atravesó el país. Y se supone que la Administración Pública rige su gestión por dicho plan, tal como lo establece la Constitución y demás leyes que rigen la materia. Esto implica que no existe un camino definido hacia donde debe ir la gestión pública venezolana lo cual puede más bien derivar en incertidumbre, improvisación e incumplimiento de misión institucional y de la Ley Constituyente del Plan de la Patria. Al respecto de ésta Ley, con el debido respeto a los especialistas en la materia, dicha ley establece los parámetros a cumplir en materia de planificación en el país incluyendo al Sistema de Planificación Nacional y

Popular, ahora la pregunta es ¿se ha cumplido esa Ley? ¿qué ocurre a aquellos que incumplan la ley? ¿no se supone que cuando alguien quebranta la ley o viola la ley debe ser objeto de un procedimiento o sanción?. Asimismo es importante destacar que dicha ley choca con la esencia propia de la planificación, no se olvide que el Plan de la Nación está diseñado bajo un enfoque estratégico que supone la superación de la planificación normativa, y con la Ley Constituyente del Plan de la Patria es posible que ocurra un retroceso hacia el modelo normativo, cosa que no es lo saludable para ningún país.

Planes Estratégicos de las Gobernaciones y Alcaldías: Partiendo de la existencia de un Plan de la Nación, denominado “Tercer Plan Socialista de Desarrollo Económico y Social de la Nación de Venezuela 2.019-2.025” aceptando los detalles antes mencionados. Es necesario entender que el Plan de la Nación, según la Constitución, las Leyes, Normas y Procedimientos que rigen la materia, se deriva en Planes Sectoriales a cargo de los Ministerios, Planes Regionales a cargo de Corporaciones, Fundaciones o Entes Especiales de Desarrollo, Planes Estatales a cargo de las Gobernaciones de Estado y Planes Municipales a cargo de las Alcaldías. Eso quiere decir que el Plan de la Nación establece las orientaciones estratégicas y los lineamientos a seguir para lograr el desarrollo del país, y también quiere decir que los Ministerios, Gobernaciones y Alcaldías deben considerarlo en el diseño y elaboración de sus planes estratégicos y eso permitiría que se logren los objetivos del Plan de la Nación, se trata del Alineamiento de toda la Gestión Pública en una sola dirección, el desarrollo del país. Sin embargo, eso no ocurre, basta con visitar las Gobernaciones y Alcaldías para comprobar que casi la totalidad de ellas carecen de un Plan Estratégico de Desarrollo, hay Estados y Municipios que no saben hacia dónde van, no hay una visión de desarrollo del mismo definida, no saben cuáles son sus objetivos y mucho menos saben lo que harán en la gestión de gobierno de turno. Casi todas las Gobernaciones y Alcaldías están inmersas en una gestión improvisada sin objetivos claros lo cual para nada contribuye en lograr el desarrollo del país.

Planes Operativos en las distintas instancias de gobierno: En estos planes se plasma todas las actividades que la institución llevará a cabo durante el ejercicio fiscal de un año y que además deben ir en perfecta armonía con el plan estratégico de desarrollo tanto de la misma institución como con el Plan de la Nación. Además de que dicho plan operativo se presenta ante la instancia legislativa que corresponda junto al presupuesto institucional. La situación al respecto no debe sorprender, muchas instituciones públicas elaboran un Plan Operativo sólo para justificar el presupuesto institucional, es solo un ejercicio más para obtener recursos financieros, sin considerar la verdadera situación que deben afrontar. Algunas Gobernaciones y Alcaldía se les asignan el presupuesto sin haber presentado el plan operativo en el lapso de tiempo establecido por las leyes que rigen la materia, pero aprovechando que tienen el apoyo del ente o cuerpo legislativo por tratarse de pertenecer a la misma orientación política, al mismo partido, todo pasa en santa paz y nada ocurre, y se vuelve a caer en la improvisación, que no garantiza el uso eficiente de los fondo públicos y por lo tanto el incumplimiento de las competencias de cada institución pública que finalmente solo permitirán que los problemas o

necesidades de la población nunca se resuelvan y cada vez sean mayores. La necesidad es clara, un bienestar socioeconómico que se debería traducir en mejores servicios públicos, mejores condiciones de vida, mejores condiciones para la producción, en mayores posibilidades de empleo y mejor nivel de ingreso entre otros.

Control de Gestión: El control en esencia es crear los parámetros de medida de lo que se va a ejecutar, establecer los mecanismos o sistema de seguimiento a la ejecución, evaluar si lo ejecutado se corresponde con lo planificado y de corregir las posibles desviaciones que pudieran existir. El control de gestión centra su atención en verificar que lo que está contenido en el Plan Operativo Anual Institucional (POAI) se ejecute o que lo que se está ejecutando sea lo que se planificó y está contenido en el POAI. Esta situación implica que debe existir un plan operativo y que además debe ajustarse a la metodología y normas que establece el órgano rector en la materia, sin embargo, hoy en día es muy común encontrarse con instituciones que no tienen un plan operativo, o lo tienen pero no está técnica y metodológicamente bien elaborado, comúnmente los planes operativos no contienen los parámetros o medidas que permitan el control, incluso los objetivos planteados son vagos e inexactos que no permiten controlar. Por ejemplo, se encuentran objetivos que tengan que ver con “recuperar la vialidad del sector X” y listo. Cuando el ideal es que el objetivo quizás diga “recuperar 1000 metros de vialidad en el sector X con una inversión de xyz de Bs…” seria lo correcto. Esa costumbre es el común denominador en las instituciones públicas, se pudiera pensar que es una actitud adrede con el único objetivo de que no lo puedan controlar. El Control de Gestión es casi inexistente hoy día en la mayoría de las instituciones públicas por lo que tampoco existen los debidos informes de gestión por períodos (meses, bimestres, trimestres o semestres) y los Informe de Gestión del Ejercicio Fiscal involucrado.

Control Fiscal: Es una función pública que se ejerce a través del Sistema Nacional de Control Fiscal el cual se debe encargar de vigilar la gestión de la administración pública en cuanto al manejo de los fondos o bienes del Estado en apego a la Constitución, las Leyes, Normas y Procedimientos vigentes en la materia. Este Control Fiscal tiene que ver con la revisión del manejo financiero, el apego a las leyes/normas/procedimientos, medir la gestión, verificar los resultados, revisar las cuentas y la evaluación del Control Interno. Al respecto es interesante considerar todos los planteamientos esbozados en los puntos anteriores para demostrar que el Control Fiscal también tiene debilidades por diversas razones y de diversa índole. Dos elementos fundamentales que debería exigir y revisar el Control Fiscal son: el Informe de Gestión y la Cuenta del Ejercicio Fiscal anterior, mejor conocido como Memoria y Cuenta. Para elaborar la Memoria y Cuenta existen parámetros metodológicos publicados en gaceta oficial y que por lo tanto tienen un carácter legal, es obligatorio presentarlos, es obligatorio rendir cuentas a la nación, al estado y al municipio sobre el uso de los fondos y bienes públicos del Estado venezolano. Existen otras leyes que regulan el funcionamiento de la Administración Pública con sus respectivos reglamentos, de las cuales quizás las más importantes son: la Ley Orgánica de Contraloría y del Sistema Nacional de Control Fiscal, Ley Orgánica  de Administración Financiera del

Sector Público, Ley Orgánica de Bienes Públicos, Ley de Contrataciones Públicas, Ley Orgánica Contra la Corrupción, Ley de Planificación Pública y Popular entre otras. El Control Fiscal en Venezuela lo que debe hacer es hacer cumplir a cabalidad las leyes que se acaban de mencionar, no hacen falta más leyes, quizás hace falta actualizar y adecuar algunas a la nueva realidad país. No debería existir ni un solo organismo o institución pública de cualquier nivel que no presente la Memoria y Cuenta, todos deben rendir cuentas a la nación.

Luego de hacer un recorrido por los temas que se consideran como fundamentales, ahora toca la oportunidad de darle respuesta a la pregunta

¿Cuáles son los retos y las perspectivas que la administración pública debe enfrentar? Y que permitirán una mejora significativa en su desenvolvimiento y en la mejora de la gestión pública.

Gerencia: Se requiere un nuevo gerente público con nuevos elementos o factores en su formación y su capacitación, considerando que son muchos los cambios que han ocurrido en el entorno, además de los avances ocurridos en las ciencias económicas y sociales. Se debe incorporar habilidades y destrezas que le permitan mejorar la capacidad de percibir la realidad en la cual se encuentran las instituciones y la población, es necesario que sean capaces de percibir hasta interpretar la relación que existe entre ambas. Debe ser capaz de analizar el entorno mediante un pensamiento crítico que le permita tomar las mejores decisiones. No se trata solo de que el gerente posea cierta capacidad profesional, capacidad física, capacidad financiera y logística, sino que también pueda desarrollar una capacidad intelectual sustentada en la Ética, la Percepción, el Pensamiento Crítico, la Visión Estratégica, el Alineamiento y el Direccionamiento Estratégico. Ello debe permitir: a) Desarrollar una gestión eficaz, eficiente, transparente y oportuna que garantice el mejor uso de los recursos, b) Captar la realidad y poder determinar con objetividad las desviaciones existentes susceptibles de poder corregir, c) Tener una imagen objetivo hacia donde deben dirigirse las acciones y los recursos para lograr el bienestar socioeconómico de la población, d) Garantizar que la gestión y el talento humano que le acompaña se orienten en una misma dirección y e) Encaminar la gestión institucional pública en el mismo sentido consagrado en los postulados constitucionales y en los planes de desarrollo diseñados por el gobierno central, evitando las desviaciones y el despilfarro de recursos. Se trata es de tener verdaderos gerentes en la conducción de las instituciones públicas y no todo el mundo puede ser gerente.

Marco Institucional: No es más que el conjunto de políticas y leyes que regulan y determinan el funcionamiento de las instituciones del Estado en cada una de sus instancias de gobierno. Al respecto es necesario revisar, analizar y adaptar el marco institucional a la nueva realidad país ya que el entorno cambió y por lo tanto, las políticas, sus leyes e instituciones también deben cambiar. Es necesario revisar qué instituciones deben prevalecer y cuáles no, revisar la misión o “razón de ser” de cada una de ellas con la finalidad de determinar si existe alguna desviación que amerite corregirse para retomar el rumbo por el cual fueron creadas. Aunado a ello también es fundamental revisar, analizar y adaptar algunas Leyes que están estrechamente relacionadas con el funcionamiento de las instituciones y el manejo de los fondos públicos, teniendo siempre presente que el entorno ha cambiado, es una tarea inmediata

que deben asumir los cuerpos e entes legislativos en todo el territorio nacional, y además debe garantizarse siempre el fiel cumplimiento de dichas leyes, ya que en ese sentido no se ha hecho el hincapié que amerita la situación y los objetivos de Estado.

Noción de Desarrollo: Es público y notorio que ya muy pocas instituciones y sus representantes hablan de Desarrollo, ya los pronunciamientos o los discursos carecen de enunciados u objetivos orientados hacia el referido término. El Desarrollo Económico y Social de la Nación está consagrado en la Constitución y debe ser el objetivo primordial de cualquier Plan de la Nación y los demás que de él se derivan. Además debe también retomarse como parte fundamental para lograr el desarrollo, la producción, la productividad, la investigación científica y la eficiencia institucional, los cuales también han dejado de ser una prioridad de la gestión de gobierno.

Aceptar los errores: Como decía Mahama Gandhi “La diferencia entre lo que HACEMOS y lo que realmente PODEMOS HACER bastaría para solucionar la mayoría de los PROBLEMAS DEL MUNDO”. Es de sabios reconocer los errores, reconocer los problemas para buscar una solución, un problema es la diferencia que existe entre “el ser” y “el deber ser”, sí no se puede reconocer el problema tal cual, es evidente que las acciones nunca irán orientadas a buscar una solución o simplemente lo que se haga no será la solución. Es necesario reconocer que en Venezuela las cosas no están bien y que es imprescindible hacer algo para cambiar la situación.

Se ha tratado de hacer una radiografía de la Administración Pública Venezolana mediante éste escrito de la manera más objetiva posible, solo considerando lo planteado por diversas teorías que tratan el tema, además de la experiencia profesional obtenida en más de 29 años, con el único objetivo de llamar a la reflexión y presentar una guía de gestión que permita generar resultados positivos para el país y su población hoy día con tantas necesidades por satisfacer.

“Moral y luces son nuestras primeras necesidades” Simón Bolívar, Angostura 1.819