VENEZUELA/ Solo tres estados actualizaron las cifras de vacunados en la semana del 3 al 10 de agosto. Además, se desconoce cuándo llegaron al país 482.888 dosis. El seguimiento del Vacunómetro evidencia que la opacidad sobre el proceso de inmunización en Venezuela se incrementa cada semana.

¿Cómo va el proceso de vacunación en Venezuela? Es una interrogante cada vez más complicada de responder por la falta de información oficial. De acuerdo con lo informado por voceros regionales hasta el 10 de agosto, en Venezuela se han aplicado 3.712.888 dosis. Es decir, 14,95% más de las 3.230.000 dosis que han llegado al país. 

Hace dos semanas, una fuente interna al Ministerio de Salud, contó bajo anonimato que el régimen no había informado sobre la recepción de nuevos lotes de vacunas contra la COVID-19. Dos fuentes independientes confirmaron esta situación y una de ellas apuntó que al país han llegado en total cerca de siete millones de vacunas, más del doble de las anunciadas por las fuentes oficiales. 

Asimismo, la cifra de las vacunas aplicadas corresponde a 123,44% del número de dosis repartidas en los 23 estados y Distrito Capital, según el Vacunómetro número 10, un boletín sobre el proceso de vacunación en Venezuela que realiza la Alianza Rebelde Investiga (ARI), conformada por El Pitazo, Runrunes y TalCual. En la última semana solo tres estados actualizaron la cifra de dosis recibidas.

Sobre esto, el epidemiólogo Andrés Barreto comentó que no existe una ley que obligue a los gobiernos a publicar cifras de vacunación. Sin embargo, agrega que los países deberían informar a la Organización Panamericana de la Salud (OPS)  sobre cómo marchan los planes de inmunización en cada país. “Cuando los gobiernos son responsables van informando cómo se desarrolla el plan, cuántas vacunas se reciben, cuántas se aplican, cómo son las coberturas por primeras dosis y cómo son las coberturas con segundas dosis. ¿Por qué ustedes tienen más dosis aplicadas que las que indica el régimen? Primero, por el desorden en cuanto a llevar un sistema de información confiable. Luego, por la falta de transparencia en decir cuántas dosis llegan al país, esa información en estos momentos resulta confidencial. Pero evidentemente están llegando vacunas y no se está informando para darle uso político y no necesariamente sanitario”.

¿Por qué conocer el avance en el plan de inmunización? 

Para controlar la COVID-19 en Venezuela se necesita vacunar a 70% de la población con el esquema completo (con la aplicación de las dos dosis). Según el seguimiento del Vacunómetro, cerca de 16,87% de la población cuenta al menos con una dosis. Es decir, con inmunidad parcial. Para lograr la inmunidad total se necesita la aplicación de ambas dosis

Apenas siete estados han informado de manera discriminada la cantidad de segundas dosis aplicadas. Miranda solo ofrece información sobre las primeras dosis aplicadas y el resto de las regiones no hacen distinción. Se desconoce si la información que declaran es la suma de ambas dosis o si se refiere solo a la aplicación de la primera, como es en el caso de Miranda. Según la última actualización de los voceros locales, en el país se han aplicado 552.074 segundas dosis. 

EN CONTRASTE, EL GOBIERNO DE MADURO HA INFORMADO A LA OPS QUE EN VENEZUELA SE HAN APLICADO 3.612.473 DOSIS GENERALES Y 117.912 SEGUNDAS DOSIS. 

En Venezuela, actualmente se está inmunizando con las vacunas Sinopharm y Sputnik V y, de esta última, se ha reportado la insuficiencia de las segundas dosis en varios países por la limitada capacidad de producción. Rusia se comprometió a resolver en agosto la distribución del segundo componente al aumentar su fabricación y llegar a acuerdos con productores de 14 países.  Entretanto, en el país aumenta el desespero. El 10 de agosto en la plaza Maternidad, parroquia San Juan en Caracas, se registró una protesta donde exigían las segundas dosis de la Sputnik V. 

En Venezuela, no se sabe con exactitud cuántas segundas dosis de las Sputnik V llegaron ni a cuántas personas se le han aplicado. Al final de agosto se cumplirían los tres meses de plazo entre la aplicación de la primera y segunda dosis, aprobados por el Instituto Gamaleya (creador de la vacuna rusa), de  las personas que se inmunizaron con este biológico al principio de la segunda fase del plan de vacunación. Entonces, ¿qué ocurrirá con esta población que ya fue vacunada con la primera dosis de la Sputnik? Especialistas han explicado que de vencerse el periodo aprobado entre la aplicación de la primera y segunda dosis debe iniciarse nuevamente el esquema de vacunación. Esta situación posterga la inmunidad de rebaño y compromete más recursos del Estado. 

Argentina, Chile y Canadá son algunos de los países que han experimentado combinar dos vacunas distintas para cumplir con el esquema. Pero no existe evidencia científica suficiente sobre la combinación de la Sputnik V. 

Mientras, el equipo Sputnik V prometió a principio de mes que en agosto se solventará el retardo en las entregas de segundas dosis. “Sputnik V ha establecido acuerdos de producción con fabricantes de 14 países y duplicará su capacidad en septiembre gracias a la asociación con grandes firmas como el Serum Institute of India, el mayor productor de vacunas del mundo”, dice el comunicado. 

Los experimentos realizados en otras naciones obedecen a la planificación, seguimiento y ajustes al plan de vacunación en cada país. “Es sumamente importante saber cuántas personas no han iniciado el esquema de inmunización, para saber cuántas personas tienen riesgo de contraer la enfermedad, cuántas personas iniciaron el esquema de inmunización, en este caso de primeras dosis, para saber cuántas dosis se necesitan desde el punto de vista administrativo y saber el nivel de protección de la población”, explica Barreto. 

En cambio, en Venezuela el gobierno guarda silencio frente al reclamo de los ciudadanos sobre cuándo llegarán las segundas dosis para un estimado de 600.000 ciudadanos  que, según el médico infectólogo y principal asesor científico del gobierno interino, Julio Castro, esperan completar su esquema de vacunación con las vacunas rusas.