VENEZUELA/ En Venezuela estamos peor que en 1989 porque se está cumpliendo el plan neoliberal pero hemos perdido noción de patria, afirma el último secretario general de Patria Para Todos antes de que el partido fuese judicializado. Nicolás Maduro perdió el sexapil como político, enfatiza

Rafael Uzcátegui pasó a la historia como el secretario general de Patria Para Todos (PPT) antes de la judicialización del partido. Al iniciar la conversación con contrapunto.com sobre el Caracazo, Uzcátegui afirma que agradece el espacio porque es un hombre censurado, bloqueado. Quién lo bloquea, preguntamos. “El presidente Maduro”, responde. “Es una orden de él, instrumentada por Delcy Rodríguez y por Jorge Rodríguez”. A qué lo atribuye, insistimos. “Odio. Yo ni conspiro con la CIA ni soy agente de la CIA, ni he dejado de ser una persona de izquierda, con los valores de la izquierda, ni soy un oligarca, ni soy de la nueva burguesía, de la burguesía revolucionaria, de los nuevos ricos”.

-¿Usted es de la “izquierda cobarde”?

-Lo de cobarde es relativo. Si tienen un valientómetro, o un cobardómetro, nos pueden medir a todos.

Uzcátegui insiste en que es un hombre censurado: “Me dejaron maquillado en Globovisión”. Lo atribuye a que sigue denunciando la situación venezolana. “El paquete económico de Pérez está siendo implementado de manera brutal, de manera criminal, y con todas las implicaciones. Hay un sector que se enriqueció, como se enriqueció el perecismo, como se enriquecieron los adecos y copeyanos. Hoy tenemos nuevos ricos: Lo que Wilmar Castro Soteldo llama la nueva burguesía revolucionaria y nadie lo ha desmentido”.

-¿Se está aplicando un paquete como el del 27F?

-Peor. Porque el del 27 de febrero apenas se anunció. Estamos celebrando las consecuencias del anuncio, en Guarenas, cuando la gente reclamó los pasajes y todo lo que conllevó, y que evidencia hasta dónde fue brutal la implicación de movilizar a la Fuerza Armada por parte de Carlos Andrés Pérez. Algunos analistas decían, el propio Domingo Alberto Rangel, que había más brutalidad usar así la Fuerza Armada que como la usó Pérez Jiménez.

-¿Se está usando igual ahora?

-Antes era una dictadura militar. Ahora es un proyecto cívico-militar-religioso y policial. Así lo han definido.

-¿Por qué religioso y policial?

-Hay un sector, que señala otro sector desde la Iglesia, que tiene participación en el proyecto.

-Hablando de ese paquete que solo se anunció, ¿por qué hoy no hay una reacción como la de hace 33 años?

-Por la historia del 27 de febrero. Los que tenemos de 30 años hacia arriba sabemos lo que es el Estado y su Fuerza Armada. Eso ha tenido una continuidad, pero creo que Chávez le dejó a Maduro un proyecto, y ese proyecto fue meter a la Fuerza Armada en el gobierno. No lo hizo plenamente AD. Apenas hubo el antecedente de un gobernador general activo, Muller Rojas, nombrado por un presidente. En este caso no ha sido así. La Fuerza Armada se convirtió en un actor político. La Fuerza Armada es el instrumento principal de cualquier Estado.

-¿La gente no sale a manifestar por temor a la represión?

-Hay dos cosas. La enajenación del hambre y la necesidad. Revisas a cualquier persona en Venezuela, la mayoría, y su agenda diaria tiene que ver con la búsqueda de alimentos. Es la primera tarea. Cómo buscar, con pocos recursos, obtener alimentos. El CLAP es un drama. El CLAP es la principal unidad de base del PSUV. La UBCH no tiene ningún peso. Lo que tiene peso es el CLAP. Es la principal data. Es más: en este momento mudas tu carnet de la patria y te mudan de centro de votación. El carnet de la patria, la data del carnet de la patria incluso es más importante que la del Seguro Social y la Electricidad. La data del CLAP no la tiene el Estado; la tienen Maduro y el PSUV. Es una potestad de Maduro, como presidente del PSUV, manejar la data del CLAP.

-¿La gente no sale como el 27F por la represión y por el hambre?

-Por la represión y por el hambre. No es que no hubo hambre en los gobiernos anteriores; no es que no hubo necesidad, no es que no hubo control. Pérez controló la leche; la leche la repartían en las casas de AD. Pero en este caso es un nuevo sector que lo identifica claramente Wilmar Castro Soteldo: es la burguesía revolucionaria, son los nuevos ricos que se convirtieron en burguesía. Y la vanguardia de esa burguesía hoy está presa en Estados Unidos. Alex Saab.

El dirigente considera que en el PSUV y en el madurismo hay sectores de izquierda, y cita las recientes declaraciones de Aurora Morales, quien dijo que estuvo de acuerdo con la designación de Maduro como sucesor de Chávez, pero no apoya sus políticas económicas.

-¿El hambre ha sido un mecanismo de control en la Cuarta y en la Quinta?

-En el presente y en el pasado. La comida es un elemento de enajenación. El hambre te enajena, te brutaliza; no puedes pensar. La cotidianidad de la gente es cómo acceder a la bolsa del CLAP, a un kit cárnico.

-¿Entonces estamos peor ahora que en 1989?

-Por supuesto. Hemos perdido todo. Estamos cumpliendo el plan neoliberal, el plan de Miguel Rodríguez, el plan de Pérez, pero hemos perdido noción de patria, hemos perdido las instituciones. La Constitución no está vigente.

-¿Qué es lo que está vigente?

-Está vigente una casta. Hay una casta político-militar, que es la casta de los nuevos ricos, es la casta de la burguesía revolucionaria. Un pesuvista no reivindica lo que está en los estatutos del PSUV, que el sujeto revolucionario son los trabajadores. Hoy el sujeto es la nueva burguesía. Cuando ves lo que asomó la alcaldesa wayuu, de Semprún, ¿qué valores la llevaron a ella? ¿Tenía hambre? ¿Necesidad? No. Todo lo contrario.

-¿La izquierda internacional no entiende lo que está pasando aquí?

-Yo conminé en un tuit a Atilio Boron para que me explicara cómo era eso de la burguesía revolucionaria, desde el esquema marxista, desde el método marxista. La burguesía revolucionaria, según Marx, Engels y los teóricos marxistas, existió cuando nació como clase.

Uzcátegui asegura que ese debate no es nuevo, y afirma que lo llevó al Foro de Sao Paulo.

-¿Qué resultado ha obtenido?

-Sigue siendo minoría. Esa izquierda está enajenada y cree que en Venezuela no hay una burguesía.

-¿Usted podría estar equivocado en su análisis?

-Por supuesto. Todo el que opina puede estar equivocado.

-A usted le dirían que usted apoyó esa casta. ¿Por qué dejaron que eso sucediera?

-Por las mismas razones que obtuvo el Puntofijismo. ¿Cuántas divisiones hubo de Acción Democrática? Fueron divisiones levantando las banderas de izquierda. Incluso, hubo divisiones en Copei. Antes de ganar Caldera la primera elección presidencial surgió la izquierda cristiana.

-¿Qué está haciendo la izquierda en este momento?

-La izquierda está muy atomizada. Recientemente en una conversación que sostuve con María Alejandra Díaz decía que la izquierda no se reconoce a sí misma. Tiene un serio problema. Incluso, llegan a afirmaciones como esta: “Nadie se ha atrevido”. ¿Cómo que nadie se ha atrevido? Estoy judicializado porque me atreví. Y gente del MEP estuvo judicializada porque se atrevió. Y Juan Barreto de alguna manera se atrevió.

-¿Qué falta?

-Que nos reconozcamos y que entendamos que podemos caminar juntos desde la diversidad.

-¿Hacia dónde?

-Hacia reconocer la Constitución, que es la última iniciativa que se gestó al calor del pueblo, legitimada por el pueblo.

-¿Es reconocer la Constitución y qué más?

-Reconocer la Constitución y reconocer la diversidad. Porque parte de esa izquierda todavía analiza las cosas a partir del esquema, un esquema equivocado que no es el marxista sino el esquema estalinista de que puede haber un solo partido. Le preguntas a lo mejor a un militante del Partido Comunista y todavía cree que el socialismo es con un solo partido, y resulta que no. Hay una izquierda que no piensa todavía que el voto no nació de la derecha; nació de la izquierda.

-¿Qué soluciones ve a la situación actual?

-Que las fuerzas nos agrupemos y comencemos a discutir desde ya una candidatura presidencial.

-¿De izquierda?

-Una candidatura de izquierda que adverse a esa derecha, a la centroderecha, al guaidocismo. Y es desde la izquierda, desde los valores universales de la izquierda, que se enfrenta el neoliberalismo, se enfrentan todas las aberraciones capitalistas y asumen el humanismo.

-¿No se sentaría con Guaidó? ¿Con Ramos Allup?

-Con Guaidó no me sentaría. Con Ramos Allup, lo pensaría. Hay una coalición. Se repartieron uno de los poderes: el Poder Electoral. Y se van a repartir el Poder Ciudadano, el TSJ. En este momento hay una coalición de centroderecha junto con el madurismo. La última conversación para aprobar la candidatura presidencial de Maduro en Miraflores, en presencia de Ilenia Medina y de los que fuimos, hablé de construir una coalición revolucionaria cuyo objetivo era el socialismo. Nosotros no queríamos unidad con el PSUV; nos planteábamos como objetivo el socialismo.

-¿Qué pasó con esa coalición?

-Él dijo que le parecía muy interesante, y dijo algo muy curioso: que no tenía cómo conversar estos temas con el PSUV. Que cuando tenía que conversar sobre temas como este, de Estado, tenía que convocar a la Fuerza Armada. Lo dijo delante de Aristóbulo, Jorge Rodríguez.

-¿Qué interpreta usted de eso? ¿Que Maduro es rehén de la Fuerza Armada?

-Hay quienes tienen esas tesis, pero en este momento yo no acepto que un presidente, y más, alguien que asumió el liderazgo designado por el presidente Chávez, sea un rehén de la Fuerza Armada. Tengo una cultura. Tengo la cultura de resistir hasta la muerte frente a la tortura, frente a lo que me quieran obligar a hacer o declarar. Entonces, si Maduro fuera un rehén, fuera un cobarde. No tenemos un presidente, sino un cobarde. Prefiero decir que él comparte eso, y ese es su programa junto con un sector de la Fuerza Armada. ¿Qué le pasa a Maduro? Alguien me dice que es muy fuerte. No. Maduro es sumamente débil, porque perdió la razón.

-¿Cómo?

-Subjetivamente perdió el encanto, perdió el sexapil.

-¿Como político?

-Como político. Si sacas la cuenta electoralmente él representa 17% del Registro Electoral. Representa la minoría. Desde 1958, ¿cuántos candidatos fueron judicializados? El único candidato judicializado fue Pérez Jiménez por un escrito de Morales Bello.

-La izquierda que lo adversa tiene menos votos.

-Es que no se trata de votos. Es que no nos permiten. Fueron 14 candidatos judicializados. En este momento te dicen “tú no vas a ser candidato, y si eres candidato, te metemos preso, te abrimos un expediente”.

-¿Por eso usted dice que estamos peor que en 1989?

-Peor. De 1958 para acá podías tener un partido. El CNE, esos rectores, no permiten una organización distinta que no sea la de la cúpula del acuerdo de México. Existen los partidos del acuerdo. No puede haber otros.

-¿Ustedes quisieran estar allí?

-Por supuesto. Nosotros queremos tener un partido. Queremos registrarnos electoralmente y no nos lo permiten. Es más: a la APR, ¿cómo empezaron a afectarla? Negándole cualquier tarjeta y circunscribiéndonos a una sola: la del Partido Comunista. O sea, nos pusieron techo. Como dijo Diosdado Cabello en una reunión interna: hay que quitarles el agua y el oxígeno.