VENEZUELA/ María Corina Machado, candidata presidencial opositora en Venezuela, podría transferir con éxito su capital de votos a un eventual sustituto como postulado del antichavismo, siempre que ella lleve la batuta de esa designación, aunque ese es un escenario todavía descartado, de acuerdo con analistas y encuestas recientes.

Machado, quien ganó la primaria opositora con más de 92 % de los votos, descarta ser reemplazada por otro candidato del bloque de partidos antichavistas para una elección que, si bien aún no tiene fecha, el chavismo dice que convocará muy pronto.

Una sentencia del Tribunal Supremo de Justicia ratificó su inhabilitación para ejercer cargos públicos por 15 años y el chavismo asegura que Machado no podrá ser candidata.

La máxima vocera del partido Vente Venezuela, no obstante, afirma que seguirá en la contienda “hasta el final” y expresó que su rival oficialista más probable, el presidente Nicolás Maduro, no puede elegir al abanderado electoral de sus contrincantes.

“No pueden hacer elecciones sin mí y sin los millones de venezolanos que votaron” en la primaria, dijo a finales de enero. Hace unos días, afirmó que la propuesta de sustituirla debido a su inhabilitación “busca acabar con el cambio” político.

La postura de Estados Unidos

Machado ha opinado que su inhabilitación contraría los acuerdos firmados hace cuatro meses en Barbados por el gobierno madurista y la Plataforma Unitaria, reafirmando su esperanza de que las negociaciones en marcha destraben el camino para poder postularse al cargo.

Estados Unidos, considerado aliado de la oposición en esos diálogos, reivindicó la candidatura de Machado, pero uno de sus funcionarios, Juan González, aseguró esta semana en Bogotá que a la Casa Blanca le importa “el proceso, no el candidato”.

A pesar de la resistencia de Machado, el escenario de que levante la mano de otro candidato “no es descartable” y tendría éxito, de acuerdo con la última encuesta de la firma Poder y Estrategia, precisó su presidente, el politólogo Ricardo Ríos.

El 75 % de los encuestados por la consultora votaría por Machado y 15 % lo haría por Maduro, mientras que 80 % de quienes respaldaron a la candidata se dijo dispuesto a apoyar a un eventual sustituto que ella apoye, en caso de no poder participar.

Poder y Estrategia consultó a 803 personas en siete ciudades entre el 29 de enero y el 5 de febrero, con 95 % de confianza y 3 % de margen de error, precisó su máximo vocero.

“Un candidato nombrado por Machado tiene garantizado más de 50 % de los votos, arrasando en el escenario electoral. La capacidad de endoso del voto es altísima. Pareciera una tontería desaprovechar esa oportunidad”, dijo a la Voz de América.

Ríos destacó que un potencial sustituto debería “construir puentes de entendimiento” con otros sectores de la oposición y que sea una figura que trascienda a Vente Venezuela. “Tiene altas posibilidades de ganar”, reiteró.

El tiempo correcto

Oswaldo Ramírez, analista y presidente de la firma ORC Consultores, valoró que la sustitución de Machado está descartada por el momento debido a la “legitimidad de origen” de su candidatura y a que ni siquiera hay fecha de las elecciones.

En los cronogramas, suele haber un período de sustitución de candidaturas. Vente Venezuela, no tiene tarjeta electoral propia, por lo que Machado depende del respaldo de otros partidos, que la han ratificado hace días como su candidata.

“No se puede pretender que ella va a claudicar en la transferencia efectiva de poder y liderazgo mediante el ejercicio del voto. Su plan es trabajar en función de lograr la inscripción de su candidatura, por negociación, conectar con la gente”, indicó.

Según el sondeo más reciente de ORC Consultores, seis de cada 10 personas opinan que Machado debe pujar por lograr su inscripción o, en caso negado, que sobre ella recaiga “el poder de designar” a su reemplazo, con base en su amplia victoria de octubre.

La fórmula de “levantar la mano” a otro candidato puede funcionar, opinó.

“Va a depender del tiempo correcto. Discrepo de que haya que activar el plan B ya”, como planteó el gobernador opositor de Barinas, Sergio Garrido, dijo Ramírez a la VOA. Machado tachó a Garrido como un político «absolutamente afín a Maduro».

Ratificado “el plan A”

La idea de reemplazar a Machado es por estas fechas “un absurdo” para los cuadros políticos de su partido, aseguraron fuentes de esa organización consultadas por la Voz de América, no autorizadas para declarar públicamente sobre el asunto.

“El plan B es el plan A”, es decir, Machado, y a quien aspiran a cambiar “es a Maduro”, enfatizaron. Descartaron que esté planteada alguna modificación en su postulación y menos que la elegida sea la mano derecha de Machado en Vente, Magallí Meda, como sugirió el mes pasado el dirigente del partido de gobierno, Diosdado Cabello.

Además de Meda, han sido mencionados por algunos dirigentes y analistas como potenciales sustitutos el gobernador zuliano Manuel Rosales, de Un Nuevo Tiempo; el delegado jefe de la oposición para las negociaciones Gerardo Blyde; y algunos de los candidatos derrotados por Machado en la primaria de octubre.

Jesús Seguías, director de la consultora política Datincorp, consideró que el debate sobre un posible cambio de la candidatura opositora debe centrarse en el “cambio” de gobierno y no en los nombres de un posible sustituto.

“Luego de Machado, pocos cuentan con ese puntaje (de intención de voto)” y, en todo caso, la oposición deberá apostar finalmente por “un candidato de consenso, con madurez política, que pueda garantizar una transición y que el gobierno lo acepte”, estimó Seguías en conversación con la VOA.

“Hay que vender la idea del cambio, más que el de una figura en particular”, concluyó.

Otra encuestadora, Meganálisis, indicó que su sondeo de enero ubica a María Corina Machado como la figura política con mayor liderazgo, con 71,8 %.

La sigue Maduro, con 7,9 %. Los también candidatos presidenciales independientes Benjamín Rausseo, Antonio Ecarri, Leocenis García y Javier Bertucci no llegan a 1 %.