VENEZUELA/ La libertad de expresión siempre ha sido el “talón de Aquiles” del chavismo, por cuanto los medios de comunicación han sido garantes de la verdad para sacar a la luz los oscuros guisos, las promesas incumplidas y exponer ante la opinión pública las constantes denuncias de la gente.

En vista de la fobia gubernamental hacia la libertad de pensamiento, el periodismo ha sido blanco constante de censura, persecución y hostigamiento, lo que ha provocado que medios nacionales y regionales dejen de funcionar. La prensa digital tampoco se ha salvado de los embates de la revolución, toda vez que portales de noticias independientes sufren brutales bloqueos, limitando así el ingreso de lectores.

Desprofesionalización del periodismo

Cárdenas menciona, por cierto, a intención de desprofesionalizar el ejercicio periodístico. “En este siglo XXI, momento en el que el periodismo enfrenta diversos retos, entre ellos el de hacer frente a la nueva forma de comunicar e informar en los entornos virtuales (redes sociales), donde la desinformación e información impactan en la veracidad y calidad del contenido, se requiere mayor conocimiento, habilidades, destrezas, que se obtienen en las universidades“.

Lamentó la masiva incorporación de no profesionales al ejercicio periodístico, porque implica comprometer la calidad informativa, “porque no están formados académicamente para asumir la responsabilidad de informar. Además, hay un interés netamente político que apunta hacia la generación y difusión de contenido propagandístico en detrimento de la información apegada a la verdad“.

Reforma tendenciosa

Por su parte, Cuenca menciona la pretendida reforma de la Ley del Ejercicio del Periodismo, que califica como “otra acción contra la seriedad, la honestidad y la libertad en el ejercicio de la profesión periodística, con larga data universitaria“.

Cree que “no existe ningún interés real en reformar la ley para actualizarla. Lo que han planteado son algunos temas, superados en la práctica por el profundo fracaso que tuvieron al insistir en aplicarlos en países con sistemas de carácter totalitario“.

Cuenca, autora del célebre libro “Ética para periodistas“, discutió que desde el chavismo “hablan de corresponsales revolucionarios, periodistas alternativos, entre otros términos, como si estuvieran descubriendo el agua tibia. Resulta preocupante darse cuenta de que sucesivos fracasos en los países sin libertad de expresión, no han sido analizados ni discutidos. Pretender insistir en los errores, no tener ningún tipo de intención rectificadora, llama la atención”.

Prensa libre e instituciones en peligro

Edgar Cárdenas argumentó que al no existir documentación formal alguna que ilustre sobre la reforma, “debemos partir de presunciones, todas fundamentadas en las agresiones que se han ejecutado en contra de la prensa libre (periodistas y medios). Por ello nos preocupa que la reforma pueda ser utilizada como instrumento para la destrucción del CNP, eliminación del secreto profesional, silenciar la información y disminuir mucho más el ejercicio del derecho a la libertad de expresión”.

La profesora Cuenca señaló que el gremio periodístico “está alerta y preparándose para enfrentar esta nueva batalla contra la obsesión por eliminar la libertad de expresión, la de información, la de opinión”. Opina que la intención detrás de la reforma es “manipular, presionar, atentar contra las libertades de expresión, información, opinión y prensa. Se conocen sus propósitos verdaderos”.

“Prepararse e insistir en la lucha es lo que queda“, advirtió a sus colegas comunicadores.