VENEZUELA/ Carolina Girón, coordinadora del Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP), presentó el balance de la situación alimentaria y sanitaria en las cárceles venezolanas durante el 2021 por medio del informe: El hambre azota a la población reclusa venezolana.

Según informó, la alimentación figuró nuevamente como uno de los más serios problemas que se registran en los recintos carcelarios, apuntando a que 71.6% de los reclusos reciben alimentos de los familiares y no del Ministerio de Asuntos Penitenciarios, como corresponde según la Ley.

Girón informó que dicha cartera solo garantiza la alimentación del 28% de toda la población carcelaria. Por otra parte, precisó que 2% de los presos no reciben nada y están condenados a morir.

“En las cárceles el hacinamiento actual se ubica en 177% y no cuentan con la infraestructura y políticas para mantener a las personas con dignidad. No hay comedores y los pocos que se están utilizando, no tienen cocinas. Por tanto los privados de libertad cocinan y comen en sus celdas, el que puede come y el que no puede no come”, precisó la activista.

De igual forma, aseguró que esta situación ha sido causa de protestas en las cárceles venezolanas, donde tanto reclusos, como familiares han encabezado manifestaciones a causa de la precaria alimentación, el mal estado de la comida y el permanente abuso por parte de los funcionarios policiales, quienes les quitan sus alimentos.

“La comida no es variada, es puro carbohidrato y los presos no comen 3 veces al día, sino cada 24 horas cuando es regular”, añadió Girón.

Asimismo, tras varias encuestas hechas en los centros penitenciarios, el informe refiere que 91.5% de los reclusos no consumen proteínas de ningún tipo, mientras que  90% no consume verduras. No hay menús ni planes de nutrición.

Servicio de agua

La escasez de agua es otro de los graves problemas que ha afectado la salud de los internos, pues  64% manifestó que no cuentan con el servicio.

“Si acaso reciben agua una vez por semana con camiones cisterna y el agua las llevan las mujeres (madres, esposas e hijas)”, expuso Girón.

“Las mujeres llevan garrafones de agua para dar el vital líquido a sus seres queridos que es usado para cocinar, consumir, asearse y lavar su ropa. Cuando mucho, cada garrafón equivale a 5 litros de agua, que debe ser empleada para todas estas necesidades”, dijo.

Aumento de muertes

De igual forma, el Observatorio Venezolano de Prisiones, refiere que en el primer semestre de 2021, se registraron 69 muertes por problemas de salud derivados de la malnutrición en los recintos carcelarios del Estado. Mientras que 54 decesos ocurrieron en calabozos policiales (GNB, PNB, CICPC, Policías estadales, entre otras).

El observatorio totaliza 628 muertes desde el 2017 hasta el presente.

Por último, Carolina Girón ratificó su compromiso, acompañamiento y asesoría del OVP a las familias de los privados de libertad.

“El deterioro ha sido constante y tenaz, y para aquellos presos políticos deseamos su pronta libertad. Sabemos toda la situación que están pasando los familiares y por eso estamos con ellos”, concluyó.