VENEZUELA/El mapa político que dejan las elecciones del 21 de noviembre revela una mayor complejidad para las fuerzas que se enfrentan al oficialismo. La oposición tradicional, reunida en la MUD, obtuvo cargos, pero también lo consiguieron otros dirigentes reunidos en la Alianza Democrática y en otras organizaciones.

De los números -los que se conocen hasta el momento- queda claro que el oficialismo sigue retrocediendo en votación, lo que abre el espectro para múltiples lecturas: ¿Seguirá celebrando elecciones, aunque cada vez obtiene menos votos? ¿Se afianzará con otras estrategias?

La oposición tradicional califica a la Alianza Democrática como “alacranes”, por sus presuntos nexos con representantes del gobierno de Maduro. Los integrantes de la Comisión de Contraloría de la AN de 2015, por ejemplo, que investigaron y engavetaron los supuestos hechos de corrupción con los CLAP y el empresario -calificado por el gobierno de Maduro como diplomático- Alex Saab.

 

La analista Maryhen Jiménez lo plantea en estos términos: Coordinación, no unidad. Coordinar “una estrategia, objetivo programa, candidatos”.

El sociólogo Damián Alifa, en su análisis sobre las elecciones del 21 de noviembre, llama la atención sobre el cambio de discurso del chavismo, y se refiere concretamente a tres figuras que, a su juicio, “están leyendo mejor los cambios” del país: Rafael Lacava, gobernador de Carabobo; José Alejandro Terán, goernador electo de Vargas-La Guaira y la expresidenta del Concejo Municipal de Barutam Georgette Topalián.

Sectores de izquierda, como el Partido Comunista de Venezuela, sufrieron las mayores presiones en este proceso electoral. Tanto, que la propia Misión de Observación Electoral de la Unión Europea así lo reportó. Esos sectores disidentes proponen políticas que posiblemente no coinciden con las de la MUD o la Alianza Democrática, pero igual sufren las consecuencias de la pérdida de libertades, por lo que no sería descabellado pensar en alianzas circunstanciales.

El periodista y analista Eugenio Martínez se interrogó en redes sociales: “Desde la narrativa de la oposición formal se considera a todo lo que estuvo fuera de sus tarjeta como alacranes. No obstante, es necesario hacer esta pregunta: ¿Consideran alacranes a los 2mm de personas que prefirieron no votar por MUD o Psuv?”.

¿Es posible que todos los sectores que adversan al oficialismo se pongan de acuerdo? Para el analista Andrés Caleca esto no solo es posible, sino necesario. “Los votos que de FV, la Alianza Democrática e incluso, los llamados alacranes, son de gente común que se opone y rechaza al régimen chavista. Son imprescindibles para construir la mayoría política que necesitamos. Sin esa mayoría política, Nicolás se quedará por muchos años más”, escribió el expresidente del CNE.