VENEZUELA / El líder del Zulia, Manuel Rosales Guerrero recorrió este jueves la parroquia Alonso de Ojeda del municipio Lagunillas, localidad que a su juicio «está sumida en el atraso gracias a la desidia y abandono del régimen y sus representantes». 

Señaló que «la responsabilidad y negligencia del régimen y los destructores del Zulia es intransferible, no hay manera de ocultar actos como la expropiación aún vigente de muelles y más de 70 contratistas privadas que eran una fuente de desarrollo, empleo y producción».

Manuel Rosales: "Desde los municipios y regiones se construirá el cambio del país"

Detalló «hoy vemos con dolor la sedimentación de los atracaderos, lanchas, barcazas, gabarras y otros equipos oxidados y hundidos en esos muelles. La gente está abrumada, cansada de ofensas y violencia. El régimen fracasó en todas las instancias, causaron daños irreparables en municipios pujantes como Lagunillas».

Por ello es fundamental para la reconstrucción de Venezuela y el Zulia, retomar el modelo de descentralización que en su momento cambió el destino de Venezuela, así como la reivindicación del sector privado e industrial. No hay desarrollo, ni empleo digno sin la participación y fortalecimiento del sector privado».

Continuó: «Es por ello que seguimos en la calle acompañando a la gente porque nuestro compromiso es con el país, con el Zulia, con cada familia venezolana. El cambio y la reconstrucción del país pasa por la  recuperación de la familia hoy desarticulada por la desidia y abandono de estos malos gobernantes».

Servicios básicos en ruinas

El exgobernador de la entidad dijo que la situación de los servicios públicos es un drama que se extiende a todos los municipios y parroquias del Zulia causando sufrimiento, calamidad y zozobra en la población.

Detalló que en el caso del municipio Lagunillas destaca el colapso de las estaciones de bombeo de aguas servidas, que a su juicio ha causado gran deterioro a todo el sistema de colectores.

Agregó que la Costa Oriental no escapa al caos en el suministro de agua potable. «Aun teniendo las represas Burro Negro y Machango, la distribución del agua desde la estación de bombeo COPAIBA,  está igualita, sin cambio, sin modernidad, sin monitoreo, y la gente sufriendo por un servicio paupérrimo».

Agregó que «la seguridad en el Zulia es otra calamidad debido al abandono y falta de inversión en equipos y tecnologías que impulsen de manera eficaz las labores policiales. 

Asimismo, el ex mandatario regional señaló que «igual pasa con la estructura hospitalaria, financiera, universitaria y vial. Todo está desmantelado y en precarias condiciones. Lo que un día fue motivo de orgullo hoy es tristeza y abandono».

Concluyó asegurando que «nuestro deber es continuar trabajando de la mano con la gente en la construcción de alternativas para encauzar el sentir del pueblo hacia el cambio definitivo de Venezuela».