AGENCIA EFE/ Un grupo de senadores estadounidenses expresó este miércoles su preocupación por las necesidades humanitarias de las mujeres y niños en Venezuela, y pidió fortalecer el apoyo a estos grupos por considerar que han sido los más afectados por el éxodo desde ese país y por la pandemia de la COVID-19.

En una resolución liderada por el presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, Bob Menéndez, los senadores expresaron su “grave preocupación por las masivas y crecientes necesidades humanitarias de los venezolanos”, al advertir que 5,4 millones de personas han tenido que huir de ese país.

En especial, los senadores se pronunciaron sobre “el impacto de la crisis de desplazamiento y la pandemia de la COVID-19 en las mujeres y los niños”.

«Estados Unidos y nuestros aliados deben estar vigilantes para garantizar que la atención sanitaria –incluidos los recursos de salud mental– el refugio, la asistencia alimentaria y otros servicios básicos estén disponibles y sean accesibles para las familias venezolanas», señaló Menéndez en un comunicado.

El líder demócrata responsabilizó al Gobierno de Nicolás Maduro de haber «causado a la crisis migratoria y de refugiados más grave de la historia moderna» del hemisferio.

La iniciativa parlamentaria quedó respaldada además por los senadores republicanos Marco Rubio y Bill Cassidy, así como por los demócratas Tim Kaine, Ben Cardin y Dick Durbin.

“Una mano hermana”

Rubio agradeció a los países que continúan brindando «una mano hermana» a los migrantes y refugiados venezolanos que, aseguró, «huyen de las dificultades de la tiranía del régimen al igual que de la opresión».

Mientras que Kaine, quien preside el subcomité del Senado sobre el Hemisferio Occidental, apuntó que la resolución busca «enviar un mensaje claro de que Estados Unidos está de acuerdo con el pueblo venezolano y continuará proporcionando ayuda humanitaria».

Esta resolución se aprueba el mismo día en que precisamente el Gobierno estadounidense anunció 247 millones de dólares en asistencia humanitaria y 89 millones en ayuda al desarrollo para «responder a las necesidades» de los venezolanos en situación «vulnerable» en medio de la prolongada crisis económica que vive el país.

En un comunicado, el asesor especial de Asuntos Políticos Especiales del Departamento de Estado, Jeffrey DeLaurentis, destacó que estos fondos ayudarán tanto «a los venezolanos en el país como a los refugiados y migrantes en sus comunidades de acogida en toda la región».

Relaciones rotas

La Administración del presidente estadounidense, Joe Biden, ha reconocido al líder opositor Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela, tal como lo hizo su antecesor, Donald Trump (2017-2021).

Washington no mantiene relaciones diplomáticas con Caracas de 2019, después de que Maduro rompiera contactos con la Casa Blanca por su respaldo a Guaidó.

La Casa Blanca ha endurecido su política hacia Venezuela con una serie de sanciones que han alcanzado no solo a Maduro y su entorno sino a empresas de ese país y de otros que han tenido contacto con ese Gobierno.