AGENCIA EFE/ El Gobierno de Arauca, el departamento colombiano fronterizo con Venezuela donde desde principios de mes están enfrentados la guerrilla del ELN y disidentes de las FARC, impuso este jueves un toque de queda nocturno tras el atentado terrorista en la ciudad de Saravena que dejó un muerto y cinco heridos.

«Con el fin de articular los esfuerzos de nuestra fuerza pública en seguridad se ha determinado por parte del señor gobernador la medida de toque de queda», informó el ministro de Defensa, Diego Molano, tras acabar un consejo de seguridad en Saravena.

El toque de queda estará vigente desde las 10.00 de la noche hasta las 5.00 de la mañana en la capital departamental, Arauca, y de 9.00 de la noche a 4.00 de la madrugada en los municipios de Fortul, Saravena y Arauquita, «con el fin de prevenir controlar y anticipar actos terroristas», subrayó Molano.

En Saravena, ubicada en una zona donde la instituciones resultan superadas por las armas del ELN y las FARC, se perpetró el miércoles el atentado con coche bomba que costó la vida al vigilante Simeón Delgado.

La explosión tuvo lugar en el centro del núcleo urbano, donde funcionan comercios y oficinas, y aunque al parecer tenía como blanco la sede de la Fundación de Derechos Humanos Joel Sierra, los mayores daños los sufrió la agencia local del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), donde trabajaba Delgado.

Las autoridades han apuntado a la guerra que libran por el control territorial en Arauca la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y el Frente Décimo de las disidencias de las antiguas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), como causa del ataque.

Gobierno ofrece recompensas

Por ello, el ministro de Defensa anunció recompensas de hasta mil millones de pesos (unos 250 mil dólares) por alias «Antonio Medina» de las disidencias de las FARC, presunto responsable del atentado.

La mitad de esa suma se ofrece por información que permita la captura de alias «Pescado» y «Arturo», también de las disidencias de las FARC, y por alias «Gavilán» y «Culebro», del ELN.

Una suma mayor de 4 mil millones de pesos (un millón de dólares) se ofrece desde hace tiempo por Gustavo Aníbal Giraldo, alias «Pablito», miembro del Comando Central del ELN y principal jefe de esa guerrilla en la zona de Arauca.

El director de la Policía, general Jorge Luis Vargas, aseguró que el explosivo utilizado en el atentado en Saravena «se acopió, almacenó y trajo desde Venezuela», lo cual no resulta extraño, pues se trata de una zona donde la frontera la marca el río Arauca, que los grupos armados cruzan libremente.

El vehículo usado, una camioneta, había sido hurtado en la zona rural de La Esmeralda, en el vecino municipio de Arauquita.

A comienzos de este año ELN desató una serie de ataques sicariales contra supuestos miembros del Frente Décimo de las disidencias de las FARC o personas a las que acusan de estar vinculadas a ese grupo.

Desde entonces han muerto unas 40 personas en Saravena, blanco del atentado terrorista, y en los vecinos municipios de Tame, Fortul y Arauquita, según la representante legal de la Fundación de Derechos Humanos Joel Sierra, Sonia López.

Las disidencias contestaron en un comunicado que estaban «dispuestas a la confrontación» y desde entonces han amenazado a activistas, defensores de derechos humanos y sindicalistas, han impuesto restricciones a la movilidad entre municipios y amenazado a la sociedad.