VENEZUELA/ El Gobierno de Perú decidió prorrogar por 30 días la declaración de estado de emergencia en las principales carreteras del sur del país ante el anuncio de que la próxima semana se realizarán nuevas protestas para exigir la renuncia de la presidenta Dina Boluarte, el cierre del Congreso y la convocatoria a nuevas elecciones generales.

La decisión fue tomada por el Consejo de Ministros, según informó este miércoles el primer ministro, Alberto Otárola, quien aseguró que el Ejecutivo respetará el derecho a la protesta, pero remarcó que esta no deberá afectar a las personas ni los bienes públicos y privados.

«Hemos aprobado un decreto supremo que prorroga el estado de emergencia en el Corredor Vial Sur y establece el estado de emergencia en las redes viales regionales y locales», señaló.

Otárola dijo que la finalidad de esta medida es «garantizar la libre circulación» durante las celebraciones del aniversario de la independencia peruana, que tienen como fecha central el 28 de julio, y para mantener «el derecho a la libre movilización especialmente la próxima semana».

Según precisó, se mantendrá el estado de emergencia en el Corredor Vial Sur que comprende las regiones de Apurímac, Cusco y Arequipa, así como en el Corredor Vial de la Interoceánica Sur, que recorre la costa, sierra y selva del país hasta llegar a Brasil.

Por su parte, el ministro del Interior, Vicente Romero, descartó que la próxima semana se vaya a producir una «toma de Lima», como se refieren los medios locales a la manifestación convocada para el 19 de julio en la capital peruana.

«Nunca ha habido una toma de Lima, ni tampoco habrá», declaró Romero antes de señalar que las autoridades mantienen una «muy buena planificación» para prevenir lo que pueda suceder en las protestas, con el objetivo de dar seguridad a todos los peruanos y a los visitantes que lleguen al país.

«La Policía Nacional del Perú está preparada, lista para cualquier evento adverso que se pueda desarrollar frente a cualquier convocatoria que pueda haber», remarcó.

El ministro confirmó, además, que ya se han instalado puntos de control de ingreso a Lima en las zonas de Pucusana, Ancón y la Carretera Central para registrar los vehículos en busca de posibles armas, drogas o cualquier otro elemento ilícito.

Diversos gremios sociales, sindicales y civiles han anunciado que la próxima semana participarán en una gran manifestación en Lima y diferentes regiones, sobre todo del sur del país, para rechazar la permanencia del Gobierno de Boluarte, quien asumió el mando el pasado 7 de diciembre por sucesión constitucional, después de que Pedro Castillo fuera destituido por el Congreso tras un fallido intento de golpe de Estado.

Las protestas estallaron en Perú tras ese suceso y continuaron hasta marzo con movilizaciones y enfrentamientos con las fuerzas del orden que dejaron al menos 49 civiles muertos, aunque diversas fuentes elevaron esa cifra a un total de 77 fallecidos, ya que otras personas, entre ellas siete haitianos, perdieron la vida por acciones como el bloqueo de carreteras.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condenó en un informe la violencia empleada por las fuerzas de seguridad durante las manifestaciones y aseguró que encontró casos de «ejecuciones extrajudiciales» en Perú.