AGENCIA EFE/ Liderada por Arabia Saudí y Rusia, la alianza OPEP+, responsable de cerca del 40% de la oferta mundial de petróleo, confirmó que no cambia su plan de subir sólo moderadamente la oferta de crudo a pesar de la gran escalada de los «petroprecios» a raíz de la invasión rusa en Ucrania.

Con los mercados convulsionados por esta guerra como telón de fondo, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y sus 10 productores independientes aliados dieron luz verde al aumento de su bombeo colectivo, de 400 mil barriles diarios, que había sido planeado ya en julio de 2021.

El tope máximo del bombeo de la OPEP+ sube así hasta 41,698 millones de barriles diarios (mbd) a partir del próximo 1 de abril.

De ese volumen, 24,316 mbd corresponden a la OPEP (sin incluir el bombeo de Venezuela, Irán y Libia) y 16,381 mbd al conjunto de los diez productores independientes aliados.

Las cuotas de Arabia Saudí (miembro de la OPEP) y Rusia (no miembro) será, cada una, de 10,436 mbd.

Reunión relámpago

La decisión se adoptó en una teleconferencia relámpago, de 13 minutos de duración, y no supuso sorpresa después de que varios responsables de la alianza dejaran claro que seguirían adelante con el acuerdo que rige desde agosto pasado.

En su declaración final, los ministros aseguraron que hubo «consenso» en que el mercado petrolero «está bien equilibrado» y que «la volatilidad actual (de los precios) no está causada por cambios en los fundamentos del mercado sino por los acontecimientos geopolíticos actuales».

El grupo desoyó las peticiones de EEUU y otras naciones consumidoras, agrupadas en la Agencia Internacional de la Energía (AIE), de un incremento mayor de barriles para frenar el fuerte encarecimiento del «oro negro».

Oídos sordos a consumidores

El precio del barril de Brent, el crudo la referencia para Europa, cotizaba a media mañana de hoy a 109,23 dólares, un 4,71% más que al cierre del martes, mientras que el del WTI, referente en EEUU, subía un 6,6% hasta 110,29 dólares.

La subida se produce a pesar de que la AIE decidió ayer tomar cartas en el asunto y liberar 60 millones de barriles de petróleo de las reservas estratégicas de sus 31 miembros.

La seguridad energética global está bajo amenaza, lo que pone en riesgo la economía mundial, dijo el secretario ejecutivo del organismo, Fatih Birol, al justificar la medida.

Rusia y la OPEP, aliados por el crudo

La actitud de la OPEP, sobre todo de Arabia Saudí, de facto líder de la organización y tradicional aliado de Washington en el Golfo Pérsico, frente al conflicto de Occidente con Rusia hubiese sido impensable hace pocos años.

Pero desde 2016, cuando se forjó la alianza con los no miembros, entre ellos Rusia, para afrontar el fuerte abaratamiento del crudo causado principalmente por el auge del petróleo de esquisto de Estados Unidos, Riad y Moscú han estrechado sus lazos.

Tanto el reino wahabí, como los Emiratos Árabes Unidos, se han mantenido hasta ahora neutrales en el actual conflicto, sin sumarse a las duras sanciones que, impuestas a Moscú por Occidente, despiertan temores a problemas de suministros, ya que Rusia es el tercer mayor productor mundial de petróleo.

Capacidad limitada

No obstante, detrás de la decisión de la OPEP+ hay también razones técnicas internas, ya que varios países han llegado al límite de su capacidad productiva y bombean por debajo de su cuota nacional, lo que ha reducido el margen para mayores incrementos.

Esta situación hace prever que cada vez será más difícil que la alianza logre su objetivo de recuperar hasta septiembre próximo el nivel de suministros que tenía antes de la pandemia, tal y como aspira a hacerlo según la hoja de ruta pactada en julio.

Según diversos cálculos, ya en marzo el grupo en su conjunto produjo casi 900 mil bd por debajo del tope fijado.

Las miradas hacia Irán

La atención de los mercados petroleros se vuelca ahora hacia las negociaciones internacionales que tienen lugar en Viena para reactivar el acuerdo nuclear con Irán, socio de la OPEP que junto a Venezuela y Libia está exceptuado del compromiso de limitar su oferta.

Si se logra el compromiso esperado, se levantaría el embargo petrolero de EEUU a Teherán y los barriles adicionales del país persa podrían moderar los precios del petróleo.