AGENCIA EFE/ El primer ministro británico, Boris Johnson, justificó la restricción social que prohíbe las reuniones de más de seis personas en el país como medida para frenar la propagación de la COVID-19 a fin de «proteger» la Navidad.

En una entrevista publicada hoy por el tabloide británico The Sun, el dirigente tory alertó a los ciudadanos de que solo si se respeta la llamada «regla de los seis» en Inglaterra, que muchos consideran «excesiva», se evitarán nuevas normas, como el adelantamiento de las horas de cierre de los pubs.

Según Johnson, esas limitaciones sociales junto con un aumento significativo de los test de coronavirus son ahora las únicas opciones disponibles que pueden evitar que el país regrese a otro confinamiento total.

Las palabras del líder conservador llegan después de que el Reino Unido comunicara el miércoles otros 3.991 nuevos casos de coronavirus, unos datos que derivarán en un incremento en el número de muertes, según alertó el «premier».

«Me temo que las infecciones llevarán a la mortalidad y este es un hecho del que debemos ocuparnos», observó.

El pasado marzo, al comienzo de la pandemia, Johnson comparó en un gráfico los casos de COVID-19 con la forma de un sombrero mientras instaba a la ciudadanía a «aplastarlo» mediante el confinamiento.

Empleando ese mismo ejemplo, advirtió ahora de que el sombrero comienza a parecerse a la espalda de un camello al equiparar las gibas con los brotes del virus y por ello considera que ha llegado el momento de adoptar nuevas medidas.

«Todo esto es para decir que queremos proteger la Navidad, y queremos que todo el mundo disfrute de unas Navidades fantásticas», explicó

Para ello, «la única manera de asegurar que el país puede lograrlo es siendo duros ahora», agregó.

Reiteró también su deseo de no tener que volver a otra situación de confinamiento estricto «que evite que los negocios puedan funcionar».