AGENCIA EFE/ La guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN), que tiene vigente un cese el fuego con el Gobierno colombiano, aseguró este miércoles que el supuesto plan para atentar contra el fiscal general, Francisco Barbosa, no es cierto y que con esa información lo que se busca es sabotear los diálogos de paz.

«Es falsa la noticia que ha entregado el fiscal Barbosa. Con ella intenta un sabotaje al proceso de diálogo que se está desarrollando entre el Gobierno y el ELN«, aseguró en redes sociales la Delegación de Diálogos de esa guerrilla.

La Fiscalía colombiana denunció ayer que el ELN está capacitando a sus integrantes «para producir un atentado con francotiradores» contra Barbosa.

Según esa institución, «tres fuentes de información, una de ellas suministrada por la inteligencia militar de las Fuerzas Militares, otra que llegó a través del CTI (Cuerpo Técnico de Investigación de la Fiscalía) y otra suministrada a un funcionario de Policía Judicial (…) señalaron que se realizará un atentado terrorista contra el fiscal General de la Nación, Francisco Barbosa Delgado».

La Fiscalía aseguró que están haciendo «la investigación de estos hechos, en orden a corroborar la información, recaudar las pruebas necesarias y adoptar las decisiones que en derecho correspondan», pero aún no ha presentado ninguna prueba al respecto.

Al insistir en que lo que se busca es sabotear las negociaciones de paz, el ELN dijo: «No es casual que el 3 de agosto día de la instalación de la participación de la sociedad en el proceso de paz y del cese al fuego, la Fiscalía haya lanzado la noticia sobre el hijo del presidente (Gustavo Petro)».

En la fecha mencionada tuvo lugar una de las audiencias contra Nicolás Petro, primogénito del jefe de Estado, quien tras ser imputado por lavado de activos y enriquecimiento ilícito, reveló a la Fiscalía que parte del dinero supuestamente ilegal que recibió, entró a la campaña electoral de 2022 de Petro.

Según la Fiscalía, los planes del supuesto ataque «guardan similitud con el atentado contra la Escuela de Policía General Santander, en enero de 2019», que dejó 22 cadetes de policía muertos, entre ellos una ecuatoriana, y más de 60 heridos.