AGENCIA EFE/ La empresa estatal Unión Eléctrica (UNE) de Cuba prevé para este lunes un apagón simultáneo en hasta el 29,5 % de la isla, afectada por una grave crisis energética agravada desde hace seis meses.

El nivel de afectaciones -que en algunas localidades se traducen en cortes eléctricos de más de 12 horas- es similar al de los últimos días, aunque menor que el de hace unas semanas, especialmente tras el paso del huracán Ian a finales de septiembre, cuando la media se colocaba en torno al 40 %.

La UNE calcula para el horario pico, en la tarde-noche, una capacidad de generación eléctrica de 2.292 megavatios (MW) para una demanda máxima de 3.150 MW.

El déficit -la diferencia entre oferta y demanda- alcanzará los 754 MW, y la afectación -lo que se desconectará realmente- se ubicará en 858 MW.

El Gobierno cubano dijo que pretendía reducir los apagones antes de finales de este año con reparaciones y nuevas inversiones.

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, y seis ministros se encuentran actualmente de gira internacional por Argelia, Turquía, Rusia y China con la cuestión energética como una de sus prioridades de su agenda.

Una nueva central flotante de origen turco, la séptima que renta Cuba en los últimos años, atracó esta semana en la bahía de La Habana para contribuir a paliar la crisis energética.

Los apagones -por roturas y fallos en las anticuadas plantas termoeléctricas, la falta de combustible y los mantenimientos programados- son habituales desde hace varios meses en la isla.

Siete de las ocho centrales terrestres tienen más de 40 años, cuando la edad media de estas infraestructuras es de 30. Los mantenimientos han sido además deficientes.

Los frecuentes y prolongados apagones afectan a la actividad económica del país y al día a día de los cubanos, lo que está generando descontento social y provocado múltiples protestas espontáneas en las últimas semanas.

Los apagones fueron uno de los principales motivos tras las protestas contra el Gobierno del 11 de julio del año pasado, las mayores en décadas, así como en las registradas después del huracán Ian, cuando buena parte de la isla se quedó sin corriente durante una semana.