AGENCIA AFP/ Estados Unidos manifestó que está dispuesto a utilizar todas las herramientas disponibles para promover la democracia en Nicaragua. El país norteamericano sancionó al régimen de Centroamérica por haber cometido abusos y represión en contra de su población. Así lo informó Emily Mendrala, subsecretaria de Estado.

La esposa de Daniel Ortega pidió el pasado lunes a la comunidad internacional, la anulación de las sanciones impuestas sobre el régimen de Nicaragua. Ortega fue reelecto para un cuarto mandato consecutivo en medio de unas elecciones en las que los rivales políticos fueron detenidos.

«Estamos comprometidos a utilizar todas las herramientas económicas y diplomáticas, por medio de la OEA, de otros actores en el mundo y con sanciones a quienes participan en las acciones antidemocráticas del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo», expuso Mendrala desde Costa Rica.

Agregó la funcionaria que la lucha por la democracia y en contra de la corrupción es una prioridad en la agenda de Estados Unidos. Las palabras fueron emitidas durante un encuentro con exiliados nicaragüenses en Costa Rica.

Luego de las protestas contra Daniel Ortega suscitadas en Nicaragua durante el 2018, más de 100 mil personas abandonaron el país. Los destinos escogidos por los nicaragüenses fueron Costa Rica y Estados Unidos.

El gobierno estadounidense achaca la migración a los problemas de corrupción que impiden que los ciudadanos de Nicaragua puedan conseguir oportunidades de desarrollo en su país.

En noviembre de 2021, Estados Unidos impuso sanciones prohibiendo el ingreso de Daniel Ortega y Rosario Murillo, así como otros funcionarios del régimen al país norteamericano.

Por su parte, Joe Biden aseguró que el aumento de la represión y los abusos de Daniel Ortega en Nicaragua, ameritan acciones concretas por parte de EEUU. En ese sentido, tomó forma la ley Renacer, que está compuesta por un arsenal de medidas a tomar contra la corrupción y violaciones de Derechos Humanos en Nicaragua.

Las últimas elecciones en Nicaragua fueron condenadas por distintos organismos internacionales como la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Destacaron que los comicios en los que al menos 40 líderes opositores estuvieron detenidos, no fueron libres, justos ni transparentes.