AGENCIA EFE/ Al menos un supuesto miembro del grupo yihadista Estado Islámico (EI) murió y varios resultaron heridos durante una nueva operación de los talibanes contra esta formación terrorista en Afganistán, que se convirtió en la principal amenaza para la estabilidad del Gobierno islamista.

La operación se produjo anoche en Saraye Shamali, en el norte de la ciudad de Kabul, después de que los servicios de inteligencia localizaran un escondite del grupo yihadista, explicó a Efe el viceportavoz del Gobierno talibán, Enamullah Samangani.

«Un presunto miembro del Daesh (acrónimo del EI en árabe) murió y varios fueron arrestados, a su vez que abrió una investigación sobre ellos, añadió Samangani.

El departamento de los servicios de inteligencia de los talibanes detallaron en un comunicado que en base a información «fiable» localizaron el escondite de los «khawarij» (fieles que abusan del islam) que planeaban cometer varios ataques.

El escondite fue destruido y un número indeterminado de yihadistas murieron en la operación, al tiempo que «varios otros fueron detenidos con armas y explosivos», según la nota.

La operación se produce la misma semana en la que se cometieron tres atentados con bomba en la capital afgana, que causaron al menos cinco muertos y una decena de heridos, y que fueron relacionados con el grupo yihadista.