VENEZUELA/ Renovación de propuestas, autoridades y estrategias debe acometer la oposición venezolana para incentivar el voto en el año 2024 y lograr que la gente acuda a votar en masa, afirma el economista y presidente de Datanálisis, Luis Vicente León; asimismo, impulsar mecanismos consensuándose para dirimir el disenso y producir unidad de acción.

El pronunciamiento lo hizo este viernes, como ya es tradicional, al hacer paréntesis de sus actividades regulares y responder a preguntas sobre diversos temas políticos y económicos, que le formulan sus seguidores a través de su cuenta oficial en Twitter.

Advierte que el centro de la estrategia opositora tiene que ser reestructurarse internamente, negociar para conseguir mejores condiciones y prepararse para el 2024. Con eso más bien puede ahora ganar fuerza.

Sobre la inquietud de que a hora se le están dando dos años adicionales la administración de Maduro, estima que también son dos años para que la oposición se reunifique, reestructure y negocie condiciones para canalizar la energía hacia un evento electoral, para que el hoy no estaría preparada.

Consultado en torno a ¿Quién es el líder con más respaldo popular en Venezuela?, asegura que ningún líder político, opositor o chavista, tiene un respaldo popular superior al 25%, advirtiendo que hay un vacío evidente de liderazgo, que se convierte en una caja de pandora hacia el futuro. Agrega que los liderazgos en general están muy debilitados.

Explicando que no hay diferencias significativas que permiten ubicar a alguien claramente por encima de otros en la política nacional, admite que es una oportunidad para quienes desarrollen una estrategia de reconocimiento o para los outsiders.

Desde el punto de vista económico admite que Venezuela entra en un proceso moderado de crecimiento de la economía. Eso genera oportunidades para algunos sectores e inversionistas, que serán favorecidos por el entorno. Pero también hay perdedores relevantes en la industria.

Estima que teóricamente es difícil que se mantenga una estabilidad artificial, en un país donde la confianza en las autoridades es muy baja. Pero el mercado es tan pequeño que es posible que el gobierno pueda alargar su estrategia estabilizadora y el cambio no brinque tanto como se espera.