VENEZUELA/ El gobierno ha venido cerrando otra fuente de emisión de liquidez en bolívares, a través del pago de gastos, como deudas con proveedores, directamente en divisas. Fuentes financieras estiman que alrededor de entre 50 % y 60 % de estas creencias se cancelaron en moneda extranjera durante 2021, lo que ha permitido restringir aún más la liquidez en bolívares.

Esta es una de las explicaciones, junto con el sostenimiento de la reducción del gasto público en general, que justifica el retroceso de la liquidez en las últimas semanas, según las cifras que publica el Banco Central de Venezuela (BCV).

Luego de alcanzar un monto récord de 4.205.199 bolívares en la semana del 31 de diciembre, en los dos cortes siguientes el volumen de bolívares circulantes bajó consecutivamente hasta 3.966.704 bolívares, un descenso acumulado de -5,67 %, distribuido entre una importante caída de -5,10 % para el 7 de enero y otra más de -0,60 % para el cierre del 14.

El ajuste monetario parece consolidarse como estrategia y, para que se tenga una idea, la circunstancia de dos semanas consecutivas con saldo negativo en la liquidez no se presentaba desde los cortes del 10 y 17 de abril de 2015; hace casi 6 años.

Al cierre de 2021, el dinero circulante en moneda nacional aumentó 706,,17 %, una fuerte desaceleración si se la compara con el incremento de 1.131,75 % reportado en 2020.

Expresada en divisas estadounidenses, la liquidez monetaria terminó el año pasado en 914,2 millones de dólares, mientras que los depósitos en moneda extranjera de la Banca ascendieron a 1.137 millones, lo que significa que, en términos de valor equivalente, hay 20 % más divisas en cuentas bancarias que bolívares en circulación.

Se estima que puede haber alrededor de 4.000 millones de dólares moviéndose en la economía nacional, por lo que la disponibilidad de bolívares sería equivalente a apenas 23 % del circulante en moneda extranjera.

– Efectivo también baja –

En cuanto a la circulación de efectivo, al cierre del año pasado era equivalente a 5,59 % de la liquidez total, mientras que al corte más reciente, correspondiente al 14 de enero, la proporción bajó levemente a 5,57 %, porque, de hecho, el monto equivalente de monedas y billetes disponibles se redujo en 5,93 %.

Junto con la intervención cambiaria que, sumando el año pasado y lo corrido de 2022, ha significado un gasto de divisas estimado en 1.823 millones de dólares, la autoridad monetaria ha montado una poderosa tenaza para contener los precios del dólar, ya que, entre otras cosas, ha derrumbado la demanda en el mercado paralelo.

Sin embargo, estos datos hablan claramente de la escasa relevancia del bolívar en la economía nacional. Hay que añadir, además, que el saldo de las cuentas en divisas en el sistema bancario representa 52 % de las captaciones totales y, según estudios recientes, más de 65 % de las transacciones se registran en moneda extranjera, con casos verdaderamente asombrosos como el estado Táchira, donde 94 % de las operaciones de pago se realiza con pesos colombianos.

El gobierno ha señalado que una de sus prioridades económicas para este año es el «rescate» del bolívar. Parece un reto complejo.