VENEZUELA / “Miles de puestos de trabajo están en riesgo por la improvisación con la que el régimen de Nicolás Maduro está manejando la pandemia de COVID-19”, dijo Linerby Sánchez, directora de Proyectos del Instituto de Altos Estudios Sindicales (Inaesin).

Desde el lunes 29 de junio varios municipios de 11 estados y el Distrito Capital continúan en cuarentena radical, por lo que todas las actividades no relacionadas a la producción, distribución y comercialización de alimentos y medicamentos, se mantienen suspendidas.

La decisión adoptada por las autoridades pone en peligro miles de puestos de trabajo por cuanto el gobierno no tomó medidas de auxilio al empleo a través de las empresas al entrar en cuarentena nacional el 17 de marzo, como sí ocurrió en otros países del mundo.

“Los empleados de compañías dedicadas a rubros no priorizados en la declaratoria de emergencia sanitaria y principalmente de las que se ubican en las zonas del país donde la cuarentena ha sido más radical, temen perder sus puestos de trabajo por la inactividad de las empresas”, señaló Sánchez.

A pesar del anuncio hecho por Nicolás Maduro el 22 de marzo, de que el gobierno pagaría la nómina del sector privado por seis meses, a través del sistema patria, hay quejas de trabajadores que no reciben el pago a tiempo o no lo reciben.

“Esto, sumado al poco o nulo flujo de caja de las empresas y a la improvisación en la flexibilización y horarios de trabajo de algunos sectores, está llevando a ciertas compañías a un cierre seguro. De no adoptarse medidas adecuadas a tiempo, la consecuencia será la pérdida de miles de empleos en un país con una alta tasa de desocupación, contracción de dos tercios de su economía en seis años y una hiperinflación de 2.296,6% entre mayo de 2019 y mayo de 2020”, acotó Sánchez.

En un escenario como este, no hay inamovilidad laboral que valga, destacó la directora del Inaesin, quien hace un llamado a las autoridades competentes a atender la crisis desde el punto de vista del empleo y garantizar así la permanencia de establecimientos privados para cuando termine la emergencia por el nuevo coronavirus que, a más de seis meses de haberse descubierto en China, aún no se le ha conseguido vacuna.