VENEZUELA/ La abogada laboral especialista en instituciones financieras y derecho procesal del trabajo, Maryolga Girán, presidenta de la Comisión de Asuntos Laborales de Conindustria, explicó que el gobierno de  Nicolás Maduro recurre a bonos que multiplican hasta 10 veces el salario de los trabajadores públicos. “Hay grupos familiares que sin trabajar devengan mucho más dinero, tiene ingresos muy superiores al salario mínimo”.

Precisó que el denominado salario social que está constituido por la suma de los diferentes bonos que otorga mensualmente el gobierno, más las bonificaciones esporádicas, como el Día de la Madre o Semana Santa, y el CLAP  “no se traduce en producción o trabajo”,.

En entrevista a Ginette González  y Andrés Rojas en el espacio 2 Más 2 en Unión Radio, agregó que “no es deseable” porque lo correcto es incentivar el esfuerzo propio para obtener los ingresos familiares y no la dádiva”.

“Eso nunca ha dado buenos resultados en las sociedades donde se ha implementado porque se desincentiva el deseo de educación y de  prosperar”, lamentó.

Resaltó que “esa es la dicotomía que hay entre el salario social y el salario mínimo. El salario mínimo ha perdido valor”.

Destacó que el salario también ha sido pulverizado por la hiperinflación debido a la brecha que existe entre los actuales Bs. 7 millones y el costo de la canasta básica que alcanza los Bs. 600 millones “es una brecha insalvable”.