VENEZUELA/ Carlos Fernández Gallardo, presidente de la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela (Fedecámaras), aseguró que en Venezuela solo el 18% de los trabajadores activos están en el sector privado y el 16% en el público, dejando a los otros dos tercios (66%) «por su cuenta y riesgo«.

Estas declaraciones las realizó Fernández Gallardo en París, Francia, en el marco de la gira europea que está realizando junto con una comitiva de empresarios.

A juicio del empresario venezolano, «el modelo rentista petrolero se agotó, no produce lo suficiente para darle las condiciones mínimas a los venezolanos», pues las regalías «obtenidas por la renta petrolera “fueron el motor principal de la economía. Seguiremos siendo un país petrolero muy importante, pero que el petróleo no sea la única fuente de riqueza».

Así mismo, el presidente de Fedecámaras señaló que el gobierno de Maduro «se ha dado cuenta de la importancia del sector privado», recordando que los últimos ocho años fueron los más difíciles para el país, con una caída del PIB del 70% y un éxodo de unos siete millones de venezolanos.

El empresario se felicita de la toma de conciencia de la ciudadanía, pues, a su juicio, el venezolano «sabe que no puede depender de los gobiernos para su vida diaria, que tiene que procurar sus ingresos, y se ha dado cuenta de la importancia de la empresa privada. No todo lo puede resolver el petróleo».

Durante sus reuniones con inversores y legisladores franceses, Fernández Gallardo ha notado «mucha receptividad tanto en el sector público como en el privado» y asume que se necesitan «los capitales y la tecnología de los mercados internacionales para levantar el negocio».

Los embargos a Moscú por la invasión rusa a Ucrania han vuelto a poner a Caracas en el mercado internacional de la energía y han ayudado a una reapertura de Venezuela, aseveró el venezolano, recalcando que gracias al conflicto entre Rusia y Ucrania, “se está recomponiendo el mapa energético mundial y allí Venezuela pasa a jugar un papel preponderante».

En cuanto al encuentro entre el oficialismo y la oposición en París, Fernández comenta que «hemos visto un gran progreso interno, el Gobierno y la oposición se han tomado con mucha seriedad y madurez una búsqueda de una salida a la problemática política. Están convencidos de que se tiene que llegar a una solución electoral aceptadas por todas las partes».