VENEZUELA/ Los escenarios económicos, políticos y sociales para el primer semestre de 2022 estarán marcados por una mayor dolarización a la cual el Gobierno no termina de reconocer, una fragmentación social más pronunciada  y retos para la oposición que busca el cambio político frente a una administración Maduro que expande su autocratización.

Estas son parte de las conclusiones que compartieron un grupo de expertos durante el evento «Prospectiva 2022- Semestre I», organizado por el Centro de Estudios Políticos y de Gobierno de la UCAB.

Los internacionalistas Elsa Cardozo y Félix Arellano fueron los encargados de hacer la evaluación internacional. En la ponencia, a cargo de Arellano, señalaron que el tema venezolano se ha ido geopolitizando desde los inicios de la crisis con la participación de los actores internacionales y la permanencia en la agenda de los organismos como Naciones Unidad y la OEA, especialmente en materia de derechos humanos.

A ello se suma el seguimiento que hace el Consejo de Derechos Humanos y la Corte Penal Internacional, una instancia que, a juicio de los especialistas, puede incidir en la toma de decisiones de la comunidad internacional.

También hay incertidumbre en materia de seguridad, que afecta a los países vecinos y el resto del hemisferio, debido a las vinculaciones de la administración de Nicolás Maduro con grupos de narcotráfico, el llamado «oro de sangre», así como la presencia de grupos guerrilleros.

El profesor Arellano explicó que la comunidad internacional, en especial los aliados opositores como Estados Unidos y la Unión Europea, han tratado de lograr un restablecimiento de la institucionalidad democratica, al tiempo de abordar la emergencia humanitaria compleja.

«Han actuado con los pocos recursos que disponen. Todos están trabajando, el tema venezolano sigue en la agenda hemisférica y global. Allí también hay incertidumbres debido al tema de sanciones, por ejemplo, la Unión Europea no ha asumido sanciones más duras sino personales», detalló el internacionalista.

En Estados Unidos hay una revisión dentro del Partido Democráta al cual pertenece el mandatario Joe Biden, recordó Arellano, «aunque se han mantenido las medidas aplicadas por el expresidente Donald Trump».

Sin embargo, prosiguió, «debemos reconocer que la polarización y diferencias entre ambas partes, hay un reconocimiento de negociación como método de resolución del conflicto político».

Mencionó además que para el oficialismo la división de sus adversarios ha sido vital para mantenerse, y apostarán por «complicar» el proceso de la Corte Penal Internacional presentando nuevas demandas y los recursos que el debido proceso establece en el Estatuto de Roma.

También van a aprovechar el rechazo a las sanciones para continuar la opacidad que rodea a la corrupción y fortalecer vínculos autoritarios y pragmáticos, señaló Félix Arellano.

En cuanto al proceso de México, el internaciolista dijo que la oposición enfrenta retos debido a la fragmentación opositora y el interés del régimen de reducir su representatividad, mientras que la administración Maduro aspira por flexibilizar y relajar sanciones e ir legitimando el proceso autoritario de cara a la comunidad internacional.

«Si se logra un mínimo de coordinación y estrategia, la oposición puede tener éxito», destacó.

Entre la desigualdad y fragmentación social

Roberto Briceño León, director del Observatorio Venezolano de Violencia (OVV), fue el encargado del área social, de la cual explicó habrá una leve mejoría para algunos y mayor pobreza y mayor desigualdad para otros.

«Tendremos un proceso de recuperación lenta mientras que un sector de la población quedará sistemáticamente excluido», destacó el investigador.

Estas nuevas desigualdades, vaticinó Briceño León, llevarán al surgimiento de nuevos grupos sociales: aquellos que están en el sector público y privado, los que pueden obtener remesas o no, si se es trabajador con empresa propia o asalariado.