VENEZUELA/ El Servicio Autónomo de Identificación, Migración y Extranjería (Saime) estableció en 200 dólares el precio para obtener un pasaporte nuevo y de 100 dólares para las renovaciones si el trámite se realiza en el exterior, mientras que estos trámites se fijan en 3,36 petros para el documento nuevo y 1,68 para la renovación si se concretan en el territorio nacional.

El precio en petros de un pasaporte nuevo en el país es superior a 98,4 millones de bolívares a la tasa oficial fijada por el Banco Central de Venezuela (BCV), equivalentes a un total de 246 salarios mínimos vigentes. La renovación sale en más de 49,2 millones de bolívares, unos 123 salarios mínimos a valor actual.

En dólares, los precios a tasa oficial son de 201,6 dólares para el documento nuevo y 100,8 dólares para las renovaciones, de acuerdo con la tasa oficial del petro que, según el BCV, sigue siendo 60 dólares por unidad.

El Saime señala que estos trámites se pueden hacer digitalmente en el sitio www.saime.gob.ve y los medios de pago autorizados son el sistema petro, el Banco de Venezuela, Banesco, y el Banco de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Banfanb).

Sin duda, la obtención de un pasaporte o renovar el documento no es solo imposible porque las oficinas de esta entidad permanecen cerradas desde marzo para estos fines específicos, sino porque los precios son claramente prohibitivos.

Comparativamente, el pasaporte venezolano es un documento excesivamente caro en comparación con otros países de la región y el resto del planeta. Por ejemplo, obtener el documento de identificación internacional en Estados Unidos cuesta 161 dólares y si es por primera vez hay que pagar una cuota adicional por gastos de 25 dólares.

En Colombia este documento tiene un valor máximo equivalente a 67 dólares. El de Perú se ubica en 23 dólares. El documento chileno se puede obtener por 116 dólares; en Argentina se cotiza a 24 dólares; Ecuador, 90 dólares; y México, 130 dólares, solo por citar algunos ejemplos de la región.

Venezuela se ha convertido en una nación de emigrantes. Se estima que más de 5 millones de compatriotas han salido del país, incluso caminando por trochas ilegales en las fronteras nacionales, en los últimos años y la demanda de pasaportes en Venezuela sigue en alza porque este fenómeno no va a disminuir, ya que la crisis económica se mantiene.