VENEZUELA/ El economista César Aristimuño, director de la firma Aristimuño Herrera & Asociados, apuntó que el proceso de dolarización de la economía venezolana es un fenómeno que llegó para quedarse, en convivencia con la moneda de curso legal: el bolívar.

Aristimuño señala que si bien la única moneda de curso legal en Venezuela es el bolívar y que en 2003 se implementó un estricto control de cambios en el país, el proceso de flexibilización del mismo ha provocado que los venezolanos se refugien en la divida estadounidense para hacer frente a la rampante inflación venezolana. Actualmente, según estimaciones de la firma consultora, aproximadamente el 80% de los pagos ya se hacen en dólares.

Inclusive -indica el especialista- la banca, actuando dentro del marco legal, ha venido participando de manera muy activa en este proceso, creando productos y servicios que faciliten estos modos de pago. Así, se ha convertido en un actor muy importante, al punto que más de 57% de las captaciones del público de la banca venezolana están registrados en dólares, algo que parecía impensable hace pocos años.

El economista añade que los fondos captados por la banca totalizan 577 millones de dólares, cifra superior a los US$470 millones que alcanza la liquidez monetaria del país. De esta manera, se aprecia la profundización de la divisa norteamericana en la actividad económica del país.

«Lo que ha ocurrido es que el venezolano ha perdido totalmente la confianza en el bolívar, no por frivolidad, sino por las erradas políticas económicas que han debilitado nuestra moneda al extremo de que ya no es capaz de cumplir ninguno de los tres propósitos esenciales de todo signo monetario: servir como una unidad de cuenta, como medio de pago y como reserva de valor», destaca el experto.

En ese sentido, todos esos hechos han traído el debate sobre si instaurar una dolarización formal en la economía venezolana con un esquema de libre convertibilidad, y una estrategia de recuperación y crecimiento que busque elevar la competitividad de nuestra economía, o si, por el contrario, hay que defender la existencia de una moneda local e invertir esfuerzos en recuperar la confianza perdida.

Es por ello que el Banco Central de Venezuela (BCV), ente rector de la política monetaria del país, ha venido conversando con las instituciones bancarias sobre la posibilidad de crear un mecanismo de compensación que le dé formalidad a las transacciones en dólares en el sistema bancario, permitiendo de esta manera que el ente emisor mantenga el control de esta dolarización de la economía venezolana y posibilitando de esta manera que la banca actúe no solo como entidad pasiva sino como activa en sus operaciones en dólares.

«Confiamos plenamente en que este proceso se llevará a cabo con éxito y permitirá que el sistema productivo venezolano tenga así vías adecuadas para su crecimiento y consolidación», afirmó Aristimuño.