VENEZUELA / De acuerdo con el Instituto de Altos Estudios Sindicales (Inaesin), Venezuela cuenta con el salario mínimo más bajo de la región.

Desde la crisis económica que empezó en el año 2013 con la llegada al poder de Nicolás Maduro, el sueldo del venezolano se ha empobrecido vertiginosamente.

En este 2023, por vez primera en años, el salario mínimo de los trabajadores públicos, jubilados y pensionados no fue aumentado, en su defecto Maduro optó por ajustar bonos y tickets de alimentación que prometió indexar al dólar oficial del Banco Central de Venezuela (BCV) y hasta ahora no ha cumplido.

Desde marzo de 2022, el sueldo básico se ubica en 130 bolívares mensuales (que en su momento equivalía a $30) o lo que es similar a poco más de 3 dólares, monto que representa menos del 1% de la canasta básica familiar.

Aunque Maduro ha dicho que el Gobierno hace esfuerzos por recuperar el salario del trabajador venezolano, no se perciben pasos en una dirección correcta, por el contrario, voceros y funcionarios del chavismo como el primer vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv), Diosdado Cabello y la ministra de Educación, Yelitze Santaella, han reiterado que las sanciones económicas que pesan sobre Venezuela impiden que se avance en esta materia.

“No puedo decirles que en este momento vamos ya a firmar el contrato, no podemos hacerlo porque no le vamos a mentir a nuestro pueblo”, dijo Santaella.

Diferencia abismal en Latinoamérica

Según Inaesin, el sueldo de un profesor de una universidad pública venezolana equivale a $10,43 mensuales, mientras que alguien con las mismas características en Argentina cobra $1.260 y en Ecuador $4.700.

En el caso de los médicos, el ingreso también es precario. Un médico especialista con 25 años de experiencia gana $18 en el sector público.

Comparando con países de la región, un médico en Brasil gana entre $1.000 y $2.000 mensuales, entre 600$ y 1,600$ en México y entre $2.690 dólares y $4.000 en Ecuador.

El fenómeno de empobrecimiento de los salarios también lo sufren los que realizan trabajos freelance, como desarrolladores web, comunicadores sociales, diseñadores gráficos, asesores en marketing digital y de contenido, entre otros. Encuestas revelan que los ingresos de los venezolanos que se dedican a estas labores son 40% más bajos que los promedios de otros países de la región.