VENEZUELA / Satanizar el diálogo y la negociación en Venezuela constituye un grave error para Ricardo Cusanno, presidente de Fedecámaras, principal conglomerado de empresarios del país. Así se expresó luego de que la reunión que sostuvo el miércoles con el presidente de la Asamblea Nacional del chavismo, Jorge Rodríguez, generara reacciones adversas en sectores sociales y políticos.

Reporta la web de El Nacional que la realidad de Venezuela la equipara con la de una nación en guerra, mientras la hiperinflación de 2020 cerró en 3.713%, según datos de la Asamblea Nacional. Por lo tanto, la preocupación de los ciudadanos parece centrarse en los bajos salarios y el crítico acceso a la alimentación, a la salud y a los servicios públicos de calidad.

Mientras tanto, un porcentaje importante de venezolanos duda que se logre finalmente la anhelada transición política en el país. Y tampoco pareciera que sentándose, una vez más, con el principal responsable de la crisis sea como se alcance una solución.

Pero Cusanno aseguró que la invitación a Fedecámaras para reunirse con Rodríguez, que preside el parlamento chavista, puede convertirse en un primer paso para generar confianza y retomar el diálogo político.

Basta de satanizar

Por ello, insiste en que seguir satanizando el diálogo, la negociación, el encuentro, más allá de los actores, resulta un grave error. Y agrega que satanizar a Fedecámaras por lo que hizo, por recibir en su sede a estas personas que representan la política y que ejercen funciones de gobierno, por lo menos de hecho, sería como satanizar a los enfermeros por procurar sus contratos colectivos, a los estudiantes por procurar que el ministro de ese mismo sistema les firme sus títulos; a los políticos que se han sentado negociar sus libertades dentro y fuera del país.

“Es importantísimo que se resalte que esto no busca favorecer a un sistema político o a otro, sino favorecer la paz, la negociación, el diálogo, que nos reinserte en el camino de las plenas libertades políticas, económicas y sociales que establece la Constitución. No es para favorecer a un sistema político”, dijo.

Resaltó que el principal beneficio de este acercamiento, “más allá de las diatribas institucionales, es que la organización más representativa de la empresa privada venezolana se está sentando con quien ostenta el poder”.

Añadió: “Eso, si se pueden construir soluciones en el marco de la salud, de la reactivación de los procesos económicos y que además sirva para desmontar la desconfianza para que los actores políticos se reúnan y construyan soluciones en lo institucional y en la restitución de garantías políticas, ya de entrada es una buena señal”.

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