VENEZUELA / Monseñor José Luís Azuaje Ayala Azuaje indicó que “no se trata de tocar campanas y abrir puertas. Habrá normas que no van a gustar, por ejemplo que no tendremos templos llenos como estamos acostumbrados. Mantendremos la distancia de uno o dos metros”.

Es consciente que a la población le costará un poco adaptarse a esta nueva forma de llevar a cabo las misas.

Con respecto a las medidas, afirma monseñor José Luís Azuaje que se han establecidos de acuerdo a las normas internacionales de higiene para evitar la propagación de la COVID-19.

“Habrá normas que nos va a costar muchísimo entender porque desde nuestra propia cultura, nosotros no somos muy dados en resguardar normas”, dijo, señalando además que para los sacerdotes también habrá procesos de formación, ya que deberán lavar sus manos al menos 3 veces durante cada ceremonia.

De igual forma, acotó que la Iglesia en el país no cuenta con los recursos necesarios para “llegar a un extremo de lo que se exige y se pide, como la aplicación de gel antibacterial a la entrada de los templos”