VENEZUELA / Keydomar Vallenilla guardaba un triste recuerdo de su última subida a la plataforma, cuando se eliminó con tres levantamientos nulos en el envión de los 96 kgs del Panamericano de Santo Domingo el mes pasado, pagando el precio de una apuesta que en ese momento pareció demasiado ambiciosa: buscar desde el primer intento su récord personal. Este jueves en Cali demostró que estaba listo para eso y mucho más.

Vallenilla transitó por un torneo sencillo en el arranque del Suramericano, Iberoamericano y Open de Cali de levantamiento de pesas, con cómodas alzadas de 165, 170 y 173, dos kilos por debajo de su mejor marca de por vida, el 175 con el que terminó su participación en República Dominicana.

La fiesta vino en el envión, donde abrió con un 202 que le garantizaba un récord personal en total, superando por un kilo el tope de 374 impuesto en los Juegos Panamericanos de Lima.

En su segunda salida, intentó un 207 inédito para él, que hasta entonces solo había llegado hasta los 205 de Lima, y al coronarla quebraba dos hitos personales más, en el doble movimiento y en el total.

Mientras tanto, el campeón olímpico iraní Sohrab Moradi había renunciado ya a seguir complicándole el escenario, luego de tres fouls en el arranque, y el héroe local, el campeón mundial juvenil Jonathan Rivas, era la gran ausencia del evento, debido a un leve problema físico.

El momento de la verdad llegó en el tercer intento, con las nueve medallas ya aseguradas. En Santo Domingo había fallado tres veces con la barra cargada con 210 kgs, cinco por encima del que para entonces era su tope. En Cali cargó 211, cuatro más que su recién impuesto récord de por vida, y al concretar el levantamiento sus gritos de alegría fueron la evidente válvula de una celebración postergada por demasiado tiempo. 

Al descender del podio en el que escuchó tres veces el himno nacional (una por cada modalidad), le colgó su dorada del total a su entrenador Henrry Velásquez, como gesto de reconocimiento al hombre que lo ha llevado a ser campeón mundial menor, subcampeón mundial juvenil y bronce mundial adulto.

Vallenilla había retrocedido en el ranking de clasificación olímpica hasta una posición que le aseguraba el cupo panamericano a Tokio 2020, pero lo dejaba por fuera de la franja mundial. Cuando se consolide el escalafón a principios de junio, muy probablemente habrá regresado a la élite a la que siempre mereció pertenecer.

El Open de Cali, evento de categoría Plata, la segunda que más puntos da para sumarse a la fiesta olímpica, culmina este viernes con cuatro venezolanos en acción: Naryury Pérez y Dayana Chirinos en 87 kgs, Jesús González en 109 y Yaniuska Espinosa en más de 87 kgs.