VENEZUELA / Diez años de experiencia internacional y capitán de la selección nacional de voleibol de Venezuela en diferentes eventos del ciclo olímpico avalan el prestigio alcanzado por José “Chema” Carrasco, quien sostiene que su deporte requiere un amplio roce internacional para asistir a Tokio 2020.

Carrasco conversó a través de la red social Instagram Live, en el programa Atletas en su Punto del COV, para referirse a diversos tópicos de su carrera que se extiende por más de 13 años.

“Creo que al terminar la pandemia, la selección, debe incluir una serie de encuentros internacionales en Europa, principalmente, pues esa es la única fórmula de lograr una buena figuración en Tokio”, sostiene con entusiasmo el popular jugador.

Afirma que la clasificación lograda el año pasado en el preolímpico realizado en Santiago de Chile se alcanzó porque se cumplió una amplia preparación internacional.

En efecto, la selección estuvo concentrada y realizó encuentros amistosos de fogueo en México, República Dominicana y Cuba, una etapa que permitió a los jugadores del sexteto criollo lograr un nivel óptimo para pelear la clasificación en Chile.

“Estuvimos todo el mes de diciembre en esa gira, sacrificando las fiestas navideñas, el estar al lado de nuestras familias, todo porque teníamos el objetivo de lograr la clasificación y la alcanzamos”, sostiene al recordar que esa es la etapa más importante de su carrera deportiva.

Por esta causa reafirma que el éxito de la selección en los Juegos Olímpicos dependerá, en gran medida, de los encuentros que logren realizar contra selecciones poderosas durante la fase de preparación.

Centraliza su postura en que ese trabajo de evaluación se debe realizar en Europa, porque considera que en ese continente está lo mejor del voleibol mundial.

Carrasco se desempeña como armador en el plantel nacional, una posición considerada la más comprometedora, pues el que la ejecuta, es el cerebro de un equipo. Es el jugador que tiene el control del juego, el que coloca o levanta la pelota para los rematadores y ese trabajo lo realiza con plena solvencia “Chema” Carrasco.
“Si, en efecto, cuando uno empieza en este deporte todos queremos ser rematadores o atacantes. Pocos desean el puesto de armador, pero a mí me gusta cumplir esa función”.

Se siente orgulloso de haber actuado en las ligas de Venezuela con el Deportivo Anzoátegui, así como en Finlandia, Chipre, Turquía y los últimos cuatro años en Rumanía, donde logró impulsar a su equipo a coronar tres campeonatos nacionales.

Perfil familiar
Casado y padre de una niña, el voleibolista considera que el haber jugado por más de diez años en diferentes países de Europa le ha permitido alcanzar una privilegiada experiencia que ahora la volcará en la justa olímpica.

Sin embargo, de pronto, se presentó la pandemia del Covid-19 que le obligó -y a todos sus compañeros- a frenar sus carreras deportivas.

Ahora se encuentra en su residencia junto a su esposa e hija. Allí realiza sus rutinas diarias de ejercicios y ayuda en las labores del hogar.
“La verdad es otra vida. Ahora ayudó a mi hija a realizar las tareas escolares y a mi esposa, que está de nuevo embarazada, le colaboro en las labores propias del hogar”, manifiesta con marcado orgullo.

“Chema” Carrasco aguarda tranquilo que culmine la pandemia del coronavirus para volver de nuevo a la acción en los rectángulos. Está convencido en que Venezuela puede lograr una destacada figuración en Tokio si completan una buena preparación internacional.